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Arcor y Danone se quedan con La Serenísima y toman control total
Tras casi un siglo en manos de la familia Mastellone, la histórica empresa láctea pasó a ser controlada en su totalidad por Arcor y Danone.
POR REDACCIÓN
La Serenísima cambió de dueño y quedó completamente en manos de Arcor y Danone, que adquirieron el total de las acciones de Mastellone Hermanos, la empresa que durante casi 100 años estuvo bajo control de la familia fundadora.
La operación se concretó luego de que ambas compañías compraran el 51% restante del paquete accionario que aún estaba en manos de los Mastellone y del fondo Dallpoint Investments, ya que previamente controlaban cerca del 49%.
De esta manera, Arcor (uno de los principales grupos alimenticios de América Latina) y la multinacional francesa Danone pasan a controlar el 100% de la mayor empresa láctea del país, cerrando un proceso de negociación que llevaba más de una década.
El acuerdo se estructura a través de un joint venture entre ambas compañías, que compartirán el control del negocio en partes iguales, con el objetivo de integrar operaciones, mejorar la eficiencia y potenciar el desarrollo de nuevos productos en el mercado local.
Además, la operación pone fin a meses de negociaciones intensas e incluso tensiones entre las partes por la valuación de la compañía, que estuvo cerca de derivar en instancias judiciales antes de alcanzar un acuerdo definitivo.
Con este cambio, también se cierra una etapa histórica: la salida definitiva de la familia Mastellone de la conducción de la empresa fundada en 1929, que se convirtió en un emblema de la industria láctea argentina.
El nuevo esquema empresarial busca consolidar un negocio integrado que combine la capacidad productiva de La Serenísima con la potencia comercial y logística de Arcor y la experiencia global de Danone, en un contexto desafiante para el sector, marcado por la caída del consumo y el aumento de costos.
Para los consumidores, el impacto podría verse en mejoras en la distribución, innovación en productos y mayor presencia en góndolas, aunque el movimiento también refleja un proceso de concentración en la industria alimentaria argentina.