Jueves 26 de Marzo
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Deportes > Superación

Augusta Jaled y el sueño de cruzar la meta en su primer Ironman

A los 49 años la triatleta de Rivadavia debuta en la máxima prueba mundial tras un proceso de resiliencia y disciplina extrema.

POR REDACCIÓN

Hace 4 horas

Augusta Jaled tiene 49 años, dos hijos y una agenda que no da respiro entre su empresa de catering y la organización de eventos. Sin embargo, cuando el reloj marca las cinco de la mañana, su motor se enciende para un objetivo mayor: cruzar la meta del Ironman 70.3 en su San Juan natal. Esta es la historia de una mujer que encontró en el triatlón su cable a tierra y su mayor desafío personal. "Mi objetivo es cruzar la meta sonriendo", expuso en una charla con DIARIO HUARPE.

Ella es oriunda de Rivadavia y, tras un largo recorrido en el Mountain Bike por senderos de Tucumán, decidió dar el salto al triatlón casi por impulso. Fue en septiembre del año pasado, tras una carrera, cuando le dijo a su entrenador, el histórico triatleta olímpico Gonzalo Tellechea: "Gonza, quiero llegar a marzo y correr el Ironman". Desde entonces, cerró los ojos, apretó los dientes y confió en el proceso. 

Disciplina de hierro y yoga para el alma

Augusta cumple una rutina marcada para cumplir con sus objetivos. Entrena hasta cuatro horas diarias, combinando las tres disciplinas con sesiones de gimnasio, pero siempre cierra sus jornadas con una práctica de yoga a las 21 para "apagar el motor". Para ella, el deporte es su lugar de felicidad: "Es donde descargo, donde soy feliz aunque me cueste o sufra", confiesa.

La triatleta local se define como una mujer resiliente. Entiende que la nutrición es el "cuarto deporte" (mucha proteína, grasas saludables y nada de alcohol) y que la mente es el kilómetro extra que sostiene al cuerpo cuando este se cansa. "La satisfacción de cruzar una línea es única; es tu esfuerzo, no te lo regala nadie", asegura con la voz de quien sabe lo que es el sacrificio.

El respeto por el agua, el pedal y el trote

Pese a su experiencia en el ciclismo, Augusta encara el Ironman con una humildad conmovedora. Siente un respeto profundo por las tres disciplinas y su meta no tiene que ver con el cronómetro, sino con la emoción. "Mi objetivo es cruzar la meta con una sonrisa. Seguramente voy a llorar porque soy muy emocional, pero quiero llegar sintiéndome fuerte", afirma. "Es una carrera muy mental, el cuerpo se cansa y es ahí donde la cabeza empieza a funcionar de manera extra para cumplir el proceso ", destaca.

En este proceso, destaca el rol fundamental de su familia, sus amigas y su grupo de entrenamiento. Son ellos quienes contienen la ansiedad y los miedos lógicos de quien debuta en una prueba de semejante magnitud mundial. "Ellos son los que hacen que siempre confíe en mí", destacó.

Un mensaje para las sanjuaninas

Para aquellas mujeres que entrenan pero no se animan a dar el paso a la competencia, Augusta tiene un mensaje claro: "Si te animaste a entrenar y te lo propusiste, ya sos una ganadora". Para ella, correr en San Juan, sentirse en casa y rozarse con atletas internacionales es un orgullo que planea disfrutar paso a paso, brazada a brazada.

Este fin de semana, cuando el sol pegue sobre el suelo sanjuanino, Augusta Jaled estará allí, demostrando que a los 49 años los sueños no solo se organizan, sino que se conquistan con el corazón. 

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD