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El Cura DJ brindó una fiesta Electrónica en honor al Papa Francisco
A un año del fallecimiento de Bergoglio, más de 120 mil personas celebraron su legado de la mano del Padre Guilherme Peixoto. La fiesta musical del padre portugués dejó postales impactantes de fervor popular.
POR REDACCIÓN
El show musical fue inolvidable para más de 120 mil almas que se congregaron, bailaron y celebraron el recuerdo del Papa Francisco con el impresionante set de música electrónica del Cura DJ, Guilherme Peixoto en Plaza de Mayo, frente a la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.
El sacerdote portugués fue mezclando melodías, ritmos, beats y fragmentos de discursos de Francisco, con pistas e iconografía cristiana que conformó un panorama complejo de imaginar, pero muy potente para comunicar como hecho cultural y artístico: transmitir de otra manera el mensaje por la “Cultura del encuentro” de Francisco a la juventud.
El formato recorrió distintos escenarios internacionales y se montó el sábado por la noche ante una plaza colmada de jóvenes y adultos.
La procesión comenzó temprano, a pesar de que el inicio oficial estaba pautado para las 20hs. Las banderas colgadas de las estructuras metálicas identificaban a los principales organizadores: la Asociación Miserando, el Arzobispado de la Ciudad de Buenos Aires y el gobierno porteño.
Con ropa deportiva, bermudas, zapatillas y poca brillantina, los grupos juveniles se concentraron durante las primeras horas de la tarde. En cambio, jóvenes de la Acción Católica Argentina de la parroquia San Saturnino y San Judas Tadeo fueron ocupando los espacios para estar cerca del escenario, varios tenían edades entre 18 y 30 años de edad y evidentemente de clase trabajadora.
La fiesta electrónica religiosa en honor a Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco, fue de una masividad que envidiaría cualquier artista, nacional o internacional, cualquier político. Porque reunió a familias de toda procedencia geográfica, socioeconómica y hasta religiosa, incluyendo a integrantes del colectivo LGBTIQ+, sector social nunca más representado y tolerado en la Iglesia Católica que durante el papado argentino.
Los que llegaron más cerca del comienzo oficial fueron los jóvenes, que trajeron consigo la estética de la fiesta electrónica: música y banderas del orgullo LGBTIQ+, de la Argentina, de Palestina y de la Iglesia, que flameaban sin contradicción alguna. La llegada de la juventud no ahuyentó a las familias con hijos pequeños, aunque la mayor convocatoria obligó a padres y madres a llevarlos de la mano.
El evento contó con un importante despliegue que incluyó pantallas LED y un sistema de sonido profesional además de un importante contenido simbólico católico. El tránsito estuvo cortado alrededor de la Plaza de Mayo por más de 24 horas.
Sobre el Cura DJ
Guilherme Peixoto nació en 1974 en la ciudad portuguesa de Guimarães, inició su carrera sacerdotal en 1999 y recién se acercó a la música electrónica en 2006 para atraer a los jóvenes a la Iglesia católica y de solventar las deudas de su parroquia. En sus shows se pueden encontrar los típicos beats de la electrónica, así como momentos de oraciones, mensajes de fe y frases del Papa Francisco como el famoso “¡Hagan lío!”.
Este camino lo llevó a ser conocido globalmente como el Cura DJ y en Lisboa, la capital lusa, Guilherme tocó ante un millón y medio de personas en la Jornada Mundial de la Juventud del 2023. Además, participó del Festival Medusa en España ante 150 mil personas y realizó un espectáculo ante el Cristo Redentor en Brasil. “Procuro que los jóvenes, que quienes disfrutan de la música electrónica, no dejen de ser cristianos, estén donde estén. Si están en un festival, si están en un club, también son cristianos”, explica sobre su motivación.
Fuente: Página/12