Jueves 21 de Mayo
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Germán Martitegui enseña a preparar una pizza de papa sin harina

El reconocido chef compartió su secreto para una base crocante y deliciosa que no requiere amasado ni levadura.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora
El plato incluye una mezcla fresca de alcaparras y cebolla.

La cocina argentina tiene sus clásicos intocables, pero Germán Martitegui se animó a darle una vuelta de tuerca a la pizza tradicional. En esta oportunidad, el prestigioso cocinero presentó una alternativa ideal para quienes buscan evitar las harinas o simplemente probar algo distinto.

El gran secreto de esta preparación reside en su base, ya que se prescinde totalmente de la levadura para dar paso a las papas horneadas, las cuales aportan una firmeza única y permiten sostener el resto de los ingredientes sin perder la textura.

Para comenzar con esta aventura culinaria, se necesitan un kilo de papas y 500 gramos de zucchini. La técnica se basa en envolver las papas en papel aluminio y llevarlas al horno por 35 minutos a 180 grados.

Una vez que se enfrían, se deben cortar en lonjas de un centímetro de espesor para formar la estructura circular. Por otro lado, el zucchini se corta a lo largo en tiras de medio centímetro, mientras que se deben alistar 600 gramos de salmón en rodajas del mismo espesor que la papa.

El sabor distintivo lo aporta una salsa muy fresca. En un recipiente se mezclan 200 gramos de queso blanco con 100 centímetros cúbicos de leche, jugo de un limón, sal y pimienta. A esto se le suma una combinación de cebolla roja en cubitos, hierbas como ciboulette y eneldo, 100 centímetros cúbicos de aceite y una cucharada de alcaparras previamente lavadas.

El armado es sencillo pero requiere precisión. Primero se forra el molde con las rodajas de papa y se coloca el zucchini encima con un poco de sal y pimienta. Esta primera etapa de cocción dura 10 minutos a 180 grados. Al retirar el molde, se agrega el salmón junto a unas cucharadas de la mezcla de queso para volver al calor por otros ocho minutos.

El toque final se da al servir, volcando el resto de la salsa y la preparación de cebollas por encima, logrando un plato completo y rendidora que no requiere tiempos de levado ni amasado complejo.

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