Sábado 14 de Marzo
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Netflix estrena Vladimir, un drama sobre la obsesión y el deseo

La historia de una profesora cuya vida se desmorona por una fijación obsesiva con un nuevo compañero de trabajo.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
Julia May Jonas adaptó su propia novela para esta producción.

"Vladimir" ya aterrizó en Netflix como una miniserie de ocho episodios que se encuentra disponible desde el 13 de marzo de 2026. Esta adaptación de la novela de Julia May Jonas, quien además es la creadora y showrunner, se presenta oficialmente como la "historia de una profesora de inglés cuya vida comienza a desmoronarse todavía más cuando se obsesiona con un nuevo y apuesto colega". La trama ubica el conflicto en un ámbito académico que funciona como una zona de tensión real, donde conviven el prestigio, la pose intelectual, los resentimientos y los deseos reprimidos.

Aunque la plataforma la define como una "comedia dramática torcida", en el fondo resulta una propuesta más incómoda que explora el narcisismo intelectual y la manera en que una persona puede empezar a vivir más dentro de su imaginación que en la realidad.

Rachel Weisz interpreta a la profesora y escritora cuya estabilidad ya está resquebrajada, siendo descrita por Tudum como una "antiheroína fascinante e inescrutable", a quien es imposible simplificar como víctima o villana.

Por su parte, Leo Woodall encarna a Vladimir, funcionando como el "objeto de proyección perfecto: encantador, seductor y suficientemente opaco", mientras que John Slattery interpreta al marido de la protagonista, involucrado en un derrumbe de vínculos de pareja que ya estaban heridos previamente.

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La serie, calificada por Tudum como "sexy, subversiva y deliberadamente desquiciada", no intenta tranquilizar al espectador, sino que lo invita a mirar cómo alguien justifica lo injustificable.

A diferencia de otros thrillers o dramas familiares, "Vladimir" conserva un tono literario y utiliza como combustible la fantasía y el deseo como motor de autodestrucción. Con una tensión moral resbaladiza y personajes poco cómodos, esta apuesta singular de Netflix se aleja de lo previsible para centrarse en un relato hipnótico que no parece diseñado para gustarle a todo el mundo.

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