Economía > Industria
Situación compleja en Vicunha Textil en San Juan: parate y suspensiones nuevas
La planta de San Juan trabaja al 50%, hay suspensiones con recorte salarial y crece la incertidumbre en más de 400 trabajadores del secto.
La situación de la industria textil en San Juan vuelve a tensarse y tiene como epicentro a la planta de Vicunha. Con producción reducida, nuevas suspensiones y medidas salariales, el panorama para los más de 400 trabajadores se volvió nuevamente complejo, en un contexto donde el sector no logra repuntar.
Desde la Asociación Obrera Textil (AOT), su referente Sergio Olivares confirmó en San Juan en Noticias de Radio Mitre 95.1 que la empresa retomó los parates y que la actividad opera muy por debajo de su capacidad. “Nos llamaron desde la empresa para decirnos que sigue mal. Están trabajando al 50% y en algunos casos menos”, explicó.
La situación marca un retroceso respecto a las expectativas que había a comienzos de año. Tras un cierre de 2025 complicado, el sector esperaba una recuperación que finalmente no llegó.
“Terminamos el año pasado con suspensiones. La fábrica paró por mantenimiento y vacaciones, pero además hubo gente que directamente no trabajó durante ese período porque se cerró un mes completo”, detalló.
Frente a la caída de la actividad, el sindicato y la empresa acordaron un esquema de suspensiones rotativas con el objetivo de evitar despidos. La modalidad implica alternar semanas de trabajo con períodos sin actividad, donde los ingresos se reducen.
“Tratamos de compartir las cargas. Si trabajamos dos semanas, las otras dos se hacen tareas de mantenimiento o limpieza, pero no alcanza. Y ahí empieza la incertidumbre”, señaló Olivares.
En concreto, durante las semanas suspendidas los trabajadores perciben entre el 70% y el 73% del salario, según la categoría. Esto impacta de lleno en el ingreso mensual en un contexto económico exigente.
Además, ya hay fechas definidas para los próximos parates: del 20 al 27 de abril y del 11 al 18 de mayo. Estos acuerdos incluyen una cláusula que garantiza que no habrá despidos durante ese período.
“Se firma para que no haya despidos por este motivo. Es la forma de sostener los puestos de trabajo hoy”, indicó.
Sin embargo, la preocupación se proyecta más allá de esos plazos. “Sabemos que hasta mayo o junio esto se va a respetar, pero el problema es después. Si no mejora la situación, no sabemos qué puede pasar”, advirtió.
Antecedentes recientes de despidos
El escenario actual se suma a un proceso de ajuste que ya tuvo impacto en la planta durante el último año. Según detalló el dirigente sindical, en 2025 se registraron entre 40 y 50 despidos. “Son muchos compañeros que se quedaron sin trabajo. En una planta de más de 400 personas, es un número importante”, afirmó.
A esos recortes se sumaron algunos retiros voluntarios, aunque en menor cantidad. Hoy, la plantilla se mantiene cerca de los 400 operarios, principalmente trabajadores quincenales representados por la AOT.
Competencia y presión sobre el sector
El problema no es aislado. Desde el gremio advierten que la crisis atraviesa a toda la industria textil a nivel nacional, con cierre de fábricas en otras provincias y caída sostenida de la actividad.
“Estamos todos en la misma situación. La industria textil en general está mal”, sostuvo Olivares.
Uno de los factores que más incide es la competencia con productos importados o de bajo costo. “Se hace muy difícil competir cuando hay mercadería que entra a precios muy bajos. El empresario local tiene costos, impuestos, cargas sociales. Así es muy complicado sostener la producción”, planteó.
En ese marco, el dirigente consideró que la salida depende de medidas económicas más amplias. “Si no hay algo a nivel nacional que acompañe al sector, esto no se va a revertir”, afirmó.
Pese al contexto, desde el gremio sostienen una expectativa moderada de recuperación. “Siempre creemos que puede mejorar, porque es lo que todos queremos”, expresó Olivares.
Sin embargo, el horizonte es incierto. Con acuerdos vigentes hasta mayo o junio y una actividad que no repunta, la industria textil en San Juan enfrenta un punto crítico.
El foco, ahora, está puesto en lo que ocurra en los próximos meses. Si no hay cambios en el escenario económico, las suspensiones podrían dejar de ser una herramienta de contención para convertirse en la antesala de decisiones más profundas en el sector.