Miércoles 08 de Abril
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Comunidad > Lagunas de Guanacache

Empiezan a llegar las pilastras para llevar luz a los puestos laguneros

Tras años de espera, la comunidad huarpe de Sarmiento comenzó a recibir los equipos para la conexión eléctrica. Un hito que cambiará la vida en la zona.

Hace 2 horas
Para los habitantes de las lagunas, la llegada de los camiones con las pilastras es un evento histórico.

En el rincon más aislado y postergado del sureste sanjuanino, el silencio de las Lagunas de Guanacache fue interrumpido esta semana por un sonido que promete cambiarlo todo: comenzaron a llegar al territorio las primeras pilastras que permitirán, tras años de postergación, la bajada del suministro eléctrico para 17 puestos de la comunidad. Lo que para muchos es un servicio básico y cotidiano, para las familias de la comunidad huarpe representa un hecho histórico que algunos todavía no pueden terminar de creer.

Un avance concreto en el territorio

El intendente de Sarmiento, Alfredo Castro, ya había anticipado a principios de marzo en DIARIO HUARPE la compra de estos equipos fundamentales para las conexiones domiciliarias. Cumpliendo con los plazos previstos, esta semana se concretó el arribo de las primeras unidades. "Ya trajeron seis de las 17 que el intendente dijo que había comprado", confirmó José Díaz, referente de la comunidad huarpe Aguas Verdes. Estas primeras estructuras fueron trasladadas a los puestos ubicados en la zona sur del territorio, y se espera que el resto llegue en los próximos días para completar el esquema de instalación en un plazo que no superaría el mes y medio.

Para los habitantes de las lagunas, la llegada de los camiones con las pilastras es un evento casi irreal. José Díaz describe un sentimiento de incredulidad mezclado con una profunda alegría: "Nos parece un sueño y hasta a veces nos pellizcamos para saber si es cierto y no estamos dormidos". La ansiedad y la expectativa recorren los hogares laguneros, ya que la obra representa el cumplimiento de una promesa que el municipio asumió para saldar una de las tantas deudas que el Estado mantiene con el pueblo huarpe.

El final de "tropezar con la oscuridad"

La falta de energía eléctrica ha condenado a estas familias a vivir en la penumbra. El intendente Castro señaló que este avance es mucho más que infraestructura; es permitir que los habitantes dejen de "tropezarse con la oscuridad" al entrar a sus propios hogares. La llegada de la luz tendrá un impacto directo en la calidad de vida de más de 200 personas, incluyendo a unos 80 niños y una veintena de adultos mayores que residen en la zona.

Si bien los puestos tienen paneles solares, el servicio es acotado y discontinuo. En unos meses esa realidad cambiará por completo.

Los beneficios son múltiples y urgentes. Además de la iluminación nocturna, la instalación eléctrica permitirá algo tan vital como la conservación de alimentos y medicamentos, mejorará la conectividad y las comunicaciones, y brindará un entorno de mayor seguridad para el desarrollo de los más jóvenes. Hasta ahora, ver los postes del tendido principal pasar frente a sus viviendas sin poder acceder al servicio era un recordatorio constante de las obras inconclusas y las promesas fallidas de gestiones anteriores.

El camino desde el conflicto de 2019

Este logro no es un hecho aislado, sino el resultado de una larga lucha que tuvo un punto de quiebre en agosto de 2019. En aquel entonces, los laguneros denunciaron públicamente a través de este medio que la empresa Chirino S.A. obstruía el curso natural del Canal 4 para beneficio propio. Esta acción ilegal no solo golpeaba el ecosistema, sino que vulneraba la supervivencia misma de quienes habitan ancestralmente la zona. Aquella visibilización de la precariedad en la que vivía el pueblo huarpe lagunero no solo desató una movilización social y judicial sin precedentes, sino que también llevó a la firma de un acuerdo histórico en octubre de 2020, donde se establecieron siete ejes fundamentales para reparar los derechos vulnerados de la comunidad: caminos, electricidad, agua potable, salud y mitigación ambiental, entre otros.

Si bien el tendido eléctrico principal se realizó tiempo atrás, la conexión final a las viviendas había quedado en el olvido. El compromiso actual de la intendencia de Sarmiento busca cerrar ese capítulo. No obstante, la comunidad mantiene una "cautelosa esperanza", sabiendo que de los siete puntos acordados hace cuatro años, la mayoría aún permanece en un "inquietante compás de espera".

El agua: la deuda que persiste

A pesar de la alegría por las pilastras, el grito ancestral de los huarpes no se apaga. "Lo que para nosotros es principal, todavía no llega: el agua", sentencia Díaz con firmeza. Mientras la luz parece estar a pocos días de distancia, las lagunas siguen secas y el sustento vital de los puesteros —sus animales— continúa muriendo de sed debido al mal manejo del recurso hídrico y los abusos que algunos hacen de este elemento vital para un háitat de importancia internacional (en 1999, las Lagunas de Guanacache fueron incluidas en la Lista de Humedales de Importancia Internacional de la Convención de Ramsar), y para el sistema hídrico de las provincias de San Juan, Mendoza y San Luis. 

La llegada de la electricidad es un paso gigante hacia la dignidad, pero la lucha de la comunidad huarpe Aguas Verdes continúa. El objetivo final es que el Estado no solo ilumine sus noches, sino que garantice el acceso al agua y a la salud para que el futuro en las lagunas deje de ser una resistencia al olvido y se convierta en una realidad habitable.

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