Economía > Complicaciones
Riesgo país arriba de 600: qué factores explican la suba
El indicador volvió a escalar en marzo y complica el acceso al financiamiento externo. Influyen factores globales, pero también tensiones locales y la falta de crédito internacional.
POR REDACCIÓN
El riesgo país argentino volvió a superar los 600 puntos en medio de la tensión global por la guerra en Medio Oriente y no logra perforar ese nivel, lo que complica las posibilidades del Gobierno de volver a financiarse en el mercado internacional. En lo que va de marzo, el indicador sumó 61 unidades y consolidó una tendencia alcista.
El índice, elaborado por JP Morgan, refleja el sobrecosto que debe pagar la Argentina para endeudarse frente a Estados Unidos. Según analistas, el reciente aumento responde en parte a factores externos como la incertidumbre global, la suba del precio del petróleo y el incremento en las tasas de los bonos del Tesoro norteamericano.
Un informe de GMA Capital explicó que, aunque hubo un ordenamiento macroeconómico, el riesgo país subió más de 130 puntos básicos desde fines de enero y volvió a ubicarse por encima de los 600 puntos, un nivel que mantiene cerradas las puertas del financiamiento externo.
En la misma línea, desde Outlier señalaron que el contexto internacional, con tasas más altas, empeora las condiciones para los países emergentes, ya que incrementa las primas de riesgo y dificulta el acceso al crédito.
Sin embargo, los factores locales también pesan. Argentina enfrenta vencimientos de deuda por unos US$30.000 millones hasta 2027 y no cuenta con una fuente clara de financiamiento en los mercados. Desde LCG advirtieron que los altos rendimientos de los bonos, por encima del 10%, alejan la llegada de capitales y aumentan el riesgo de cambios en las expectativas del mercado.
En este contexto, el ministro de Economía Luis Caputo descartó una emisión de deuda en el corto plazo y aseguró que el Gobierno cuenta con alternativas de financiamiento más baratas para afrontar los compromisos hasta 2027.
Otro elemento que incide es la fuerte suba previa de los bonos argentinos. Según estimaciones citadas por GMA, el valor de estos activos en manos de inversores internacionales creció más de 60% desde fines de 2023, lo que elevó la exposición del país en las carteras globales y dificulta una nueva baja del riesgo sin una rotación hacia inversores de largo plazo.
Además, la economía real suma incertidumbre. Datos recientes mostraron un aumento del desempleo y una caída del 5,3% en el Índice de Confianza del Consumidor que elabora la Universidad Torcuato Di Tella, señales que impactan en la percepción de los inversores.
De cara a los próximos meses, los analistas coinciden en que, sin mejoras claras tanto en el contexto internacional como en las variables locales, el riesgo país podría mantenerse en niveles elevados, condicionando el acceso al crédito y el rumbo financiero de la Argentina.