Cultura y Espectáculos > Palabra de experto
"Soberbia disfrazada de valentía": duro reproche a Christian Petersen
El guía Roberto Catalá criticó la falta de preparación del chef tras su colapso en el Lanín, tildándola de "soberbia".
POR REDACCIÓN
La delicada situación de salud de Christian Petersen, quien se descompensó el pasado 12 de diciembre mientras ascendía el volcán Lanín y permanece en terapia intensiva, motivó una dura reflexión de Roberto ‘Ro’ Catalá.
El guía de montaña advirtió que “el caso Petersen no es un chisme, no es un espectáculo, es una alarma; un hombre muy conocido, una montaña muy exigente, un cuerpo que colapsa, y de golpe todos miramos eso”. Según Catalá, este episodio desnuda una realidad donde “hoy hay gente que va a la montaña no a entrenar, no a escuchar su cuerpo, no a respetar la altura, va a buscar una foto, una selfie, una historia, un ‘yo estuve allí’”.
El especialista señaló que el riesgo se gesta antes del ascenso, afirmando que “esto no empezó allí arriba, esto empezó mucho antes; empezó cuando la montaña dejó de ser camino y pasó a ser escenario, cuando la cumbre se volvió una prueba social, cuando subir ya no era vivir la experiencia, sino mostrarla”.
En su análisis, enfatizó que la naturaleza es indiferente a la fama: “la montaña no entiende de likes, no sabe quién sos, no le importa si sos famoso, no negocia con el ego, porque cuando alguien se descompensa en altura, no es mala suerte, es fisiología, es falta de aclimatación, es apuro, es soberbia, disfrazada de valentía, de ‘mirá como lo hago’”.
Catalá también remarcó el peligro para los equipos de rescate al decir que “lo decimos sin vueltas: la cumbre no es el objetivo, el objetivo es volver. Pero eso hoy no vende, lo que vende es la foto, el aplauso rápido, la épica vacía, y ojo con esto, porque no sólo se pone en riesgo el que sube, se pone en riesgo el guía, el rescatista, el equipo médico, a la familia que espera abajo”.
Finalmente, sentenció que “el caso Peterson duele mucho, pero también desnuda algo incómodo: hay una nueva tendencia en el montañismo, querer la cumbre sin proceso, el resultado sin entrenamiento, la gloria sin responsabilidad”, concluyendo con una advertencia: “la montaña no te debe nada y si hoy estás pensando en subir solo para tener una foto, frená; la montaña va a seguir allí, tu vida no vale una selfie, ni la de quienes salen a buscarte. Entrená como corresponde y respetá”.