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El Papa pidió alentar la generosidad de los jovenes
El papa Francisco dijo este miércoles, en portugués, que fue al santuario de Aparecida, en San Pablo, para pedirle a la Virgen el éxito de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que hasta el domingo se realiza en Río de Janeiro, y a “poner a sus pies la vida del pueblo latinoamericano”. Además expresó el “mal existe, pero
POR REDACCIÓN
El papa Francisco dijo este miércoles, en portugués, que fue al santuario de Aparecida, en San Pablo, para pedirle a la Virgen el éxito de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que hasta el domingo se realiza en Río de Janeiro, y a “poner a sus pies la vida del pueblo latinoamericano”. Además expresó el “mal existe, pero el más fuerte es Dios”.
Francisco instó a miles de peregrinos presentes a “no perder nunca la esperanza” pese a las dificultades y advirtió que “el dragón, el mal, existe en la historia, pero no es el más fuerte”.
“El más fuerte es Dios, y Dios es nuestra esperanza”, subrayó y admitió: “Es cierto que hoy también nuestros jóvenes siente la sugestión de tantos ídolos que se ponen en el lugar de Dios y parecen dar esperanza: el dinero, el éxito, el poder, el placer”.
“Seamos luces de esperanza, tengamos una visión positiva de la realidad. Demos aliento a la generosidad que caracteriza a los jóvenes, ayudémoslos a ser protagonistas de la construcción de un mundo mejor: son un motor poderoso para la Iglesia y la sociedad”, agregó.
Por otra parte, el pontífice recordó que estuvo en el lugar en 2007, en el marco de la V Conferencia General del Episcopado de América Latina y el Caribe, que lo tuvo, en ese entonces en su condición de arzobispo de Buenos Aires, como presidente de la comisión de redacción del documento final, y calificó aquella reunión como “un gran momento de Iglesia”.
Francisco celebraba una misa ante un millón de fieles. Había llegado al aeropuerto de San José de Campos, a unos 70 kilómetros de Aparecida, proveniente de Río de Janeiro, y desde allí había trasladado en helicóptero hasta el santuario mariano, el más visitado por los devotos brasileños.