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Prevención del cáncer de cuello uterino: claves y controles
La ginecóloga Carmen Rojo explicó cómo prevenir el cáncer de cuello uterino con vacuna, PAP y controles a tiempo.
Por Brenda Uñate Hace 2 horas
En una nueva emisión del programa Salud & Bienestar, que se transmite por HUARPE TV (19.2 TDA, Kick y YouTube), la ginecóloga Carmen Rojo abordó un tema clave para la salud femenina: la prevención del cáncer de cuello uterino, una enfermedad que, a diferencia de muchas otras, puede evitarse con controles y estrategias concretas.
Desde el inicio, la especialista fue clara: “El cáncer de cuello se puede prevenir”. La afirmación no es menor. Este tipo de cáncer tiene una causa conocida, el Virus del papiloma humano (HPV), lo que permite actuar de manera directa sobre su origen. “Todas las estrategias van enfocadas a lo que vendría a ser la etiología, es decir, el virus”, explicó Rojo.
La prevención empieza antes de los 25
La primera herramienta es la vacunación. En Argentina, se aplica de manera obligatoria a los 11 años tanto en niñas como en varones. “Tener la vacuna contra el HPV definiría una protección para el cáncer de cuello”, señaló la médica.
A partir de los 25 años, el control clave es el Papanicolau (PAP), un estudio sencillo que permite detectar lesiones precancerosas. “Es un estudio de tamizaje”, indicó Rojo, destacando su rol en la detección temprana.
Luego, desde los 30 años, se suma el test de ADN del HPV, que permite identificar la presencia del virus antes de que genere lesiones. Este esquema escalonado responde al tiempo de evolución de la infección: “Sabemos que el tiempo de transición del HPV es más o menos de 8 a 10 años”, explicó.
La combinación de estas herramientas permite actuar con anticipación. “Tenemos una franja en donde podemos evitar el cáncer”, afirmó la especialista.
Controles, diagnóstico y señales de alerta
El rol del control ginecológico es central. PAP, citología, colposcopía y biopsia forman parte del abordaje diagnóstico. “Esas cuatro herramientas tiene el ginecólogo para poder determinar la lesión precancerosa”, detalló Rojo.
En cuanto a los síntomas, la médica advirtió que no siempre son evidentes. “Puede haber flujo, molestias o sangrado, pero no hay un signo específico”, explicó. También pueden aparecer lesiones visibles como verrugas o cambios en la piel.
Cuando se detecta una lesión, el seguimiento es clave. “Aquella paciente que tiene una citología positiva hay que controlarla cada seis meses durante dos años”, indicó.
En casos más avanzados, el tratamiento puede incluir cirugía, radioterapia o quimioterapia, dependiendo de la evolución. Sin embargo, la especialista remarcó que el cáncer de cuello uterino suele ser “loco-regional”, es decir, no se disemina rápidamente a distancia, lo que refuerza la importancia de detectarlo a tiempo.
Un mensaje claro: no postergar la consulta
Más allá de la tecnología y los avances médicos, Rojo insistió en un punto fundamental: la responsabilidad individual. “La idea es consultar al médico, hacerse los controles y no dejar pasar el tiempo”, sostuvo.
También hizo hincapié en la prevención de las enfermedades de transmisión sexual: “El uso de preservativo te ayuda bastante a evitar enfermedades”.
Finalmente, dejó un mensaje directo para la comunidad: “Si utilizamos nuestras estrategias para sacar el HPV de nuestra vida, no vamos a tener cáncer”.
La prevención del cáncer de cuello uterino no solo es posible, sino que depende en gran medida del acceso a la información y del compromiso con los controles de salud. Una consulta a tiempo puede marcar la diferencia.