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Angaco: confirmaron que el bebé hallado con cocaína en la boca no la ingirió
Tras días de incertidumbre, los resultados toxicologicos realizados al pequeño de Angaco confirmaron si ingirió cocacína.
POR REDACCIÓN
El alivio llegó después de días de incertidumbre. El bebé de un año y medio que fue internado de urgencia tras encontrarle envoltorios con cocaína en la boca mientras jugaba frente a su casa, en Angaco, no ingirió la sustancia y ya recibió el alta médica.
Según fuentes judiciales, los estudios clínicos y toxicológicos realizados al pequeño descartaron la presencia de droga en su organismo. Además, los médicos confirmaron que no sufrió lesiones ni presentó signos de violencia, por lo que pudo regresar a su hogar en buen estado de salud.
El caso había generado preocupación el pasado viernes 29 de mayo, cuando sus padres, una joven de 23 años y un hombre de 21, advirtieron que el niño tenía una bolsa en la boca mientras jugaba en la vereda. Al revisar el contenido descubrieron varios envoltorios con una sustancia blanca y decidieron trasladarlo de inmediato al Hospital de Angaco.
Ante la posibilidad de que hubiera ingerido parte del material, los profesionales resolvieron derivarlo al Hospital Rawson para realizar estudios más complejos y monitorear su evolución.
La situación activó de inmediato los protocolos médicos y judiciales. La Unidad Fiscal de Investigación Cavig, a cargo del fiscal Alberto Martínez y la ayudante fiscal Virginia Pérez Lloveras, intervino para determinar si el menor había estado expuesto a algún riesgo.
Sin embargo, el avance de la investigación llevó tranquilidad. Los análisis descartaron que el bebé hubiera tragado alguno de los envoltorios o consumido cocaína accidentalmente. A su vez, el examen realizado por un médico legista confirmó que no existían lesiones físicas ni indicadores compatibles con situaciones de maltrato.
Con esos resultados, la Justicia provincial dejó atrás las sospechas vinculadas a una posible agresión o vulneración de derechos del menor. Las actuaciones en ese sentido quedaron limitadas a la toma de testimonios preventivos entre vecinos y personas cercanas al entorno familiar para reconstruir el contexto en el que ocurrió el episodio.
Mientras tanto, la causa tomó otro rumbo. Ahora el foco está puesto en determinar cómo llegaron los envoltorios con cocaína al lugar donde jugaba el niño.
La sustancia secuestrada fue sometida a peritajes que confirmaron que se trataba de cocaína, por lo que toda la investigación vinculada al hallazgo de los estupefacientes fue remitida a la Justicia Federal.
Los investigadores intentan establecer el origen de los envoltorios y determinar si existe alguna actividad relacionada con la tenencia o comercialización de drogas en la zona donde ocurrió el hecho.
Aunque la investigación continúa, la principal preocupación quedó despejada: el bebé no consumió cocaína, no sufrió daños en su salud y ya se encuentra nuevamente junto a su familia.