Economía > El bolsillo seguirá sangrando
Aumentará el precio de la nafta a partir del 1 de febrero, por el incremento de impuestos
Entre 2023 a 2025, el costo del combustible para el consumidor minorista se encareció en dólares un 30%, solo en CABA. En otras regiones del país, también estuvo en alza superando ampliamente al IPC del INDEC.
POR REDACCIÓN
Aunque haya concluido un 2025 con un notable aumento sostenido y escalonado de la inflación, este 2026 se proyecta con metas poco alentadoras para el pequeño y mediano consumidor. Con el nuevo Decreto 74/2026 que dictó el Poder Ejecutivo Nacional, aumentarán los impuestos a los combustibles a partir del 1 de febrero. Esto, sin dudas, se trasladará al precio total de la nafta que se aplicará de forma efectiva en todo el país.
Entre los aumentos que más afectan al bolsillo de todos está el de los combustibles, que las empresas del sector ajustan sin aviso, en acompañamiento con el dólar, cuyos costos se transfieren directamente al consumo del transporte y a los precios minoristas. Sólo en diciembre de 2025, el litro de nafta se vendió a $1.611 promedio en CABA, con un aumentó 7,6% intermensual.
Mientras que en otras ciudades del país, incluyendo San Juan, el precio final fue de $1668, con una suba del 7,4% respecto a noviembre. En los dos casos, el porcentaje casi triplica el IPC del Indec, que fue del 2,8% en ese período.
Entre enero y diciembre la variación del precio acumulada fue del 45,4% en CABA y del 41,8% en las provincias, muy superior a la inflación del período, que fue del 31,5%.
Los datos corresponden al Reporte Mensual de Precios de la Fundación Colsecor, que se realizó con información recolectada en siete provincias y 30 localidades a través de cooperativas de servicios públicos.
El informe asoció la suba del producto con el movimiento de la divisa estadounidense y explicó que el mayor aumento en la Capital Federal redujo la brecha “a mínimos históricos” en relación con lo que paga el consumidor en el interior del país.
El economista Gerardo González, asesor de la entidad que emitió el informe, remarcó que, si bien en 2025 el aumento fue parejo a la evolución del dólar, desde la devaluación de diciembre de 2023 el precio de la nafta aumentó más que la divisa, “encareciendo un 15% en dólares en las localidades (del interior) y un 30% en CABA”.
El litro de gasoil en tanto tuvo un precio promedio de $1.737 en el interior, con un aumento del 8,2% mensual; y de $1603 en CABA, con una suba del 6,2% mes a mes. En los doce meses de 2025, el precio del litro del gasoil aumentó 41,8% en las provincias y 42,7% en CABA, también en función del dólar, que subió 41,8% en el año.
De todos modos, como en el caso de la nafta, desde diciembre de 2023 el precio de este combustible se encareció un 24% en dólares en CABA y un 13% en las estaciones de las provincias.
En ese contexto, el Gobierno nacional volvió a postergar una parte de los aumentos en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono previstos en la Ley 23.966. Es lo que define el Decreto 74/2026 publicado en el Boletín Oficial hace pocas horas.
La norma modifica el Decreto 617/2025 y sus cambios posteriores, que habían fijado para el 1° de febrero de 2026 la entrada en vigencia de los incrementos remanentes de esos tributos derivados de las actualizaciones de 2024 y de los tres primeros trimestres de 2025 para naftas y gasoil.
Con el nuevo decreto, el Poder Ejecutivo dispone que esos aumentos se apliquen de manera parcial y escalonada, con el objetivo de “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible” en lo referido a nafta sin plomo, nafta virgen y gasoil.