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País > Escándalo

Fentanilo mortal: revelaron condiciones inhumanas y riesgo sanitario en los laboratorios

Empleados de los laboratorios Ramallo y HLB Pharma, propiedad del empresario detenido Ariel García Furfaro, han detallado las pésimas condiciones en las que se elaboró el lote de fentanilo contaminado vinculado a más de cien muertes de pacientes.

POR REDACCIÓN

Hace 10 horas
Las montañas de ampollas descartadas sin tratamiento. (Foto: TN).

La investigación judicial que encabeza el juez de La Plata, Ernesto Kreplak, por las más de cien muertes vinculadas al fentanilo contaminado, ha revelado un panorama desolador sobre las condiciones de producción en Laboratorios Ramallo SA y HLB Pharma Group SA, ambas sociedades del empresario Ariel García Furfaro, actualmente detenido junto a otras seis personas y con once imputados más en la causa. Cuatro exempleados de estas firmas, quienes han solicitado mantener su anonimato por temor a represalias del "Clan García Furfaro", han ofrecido a Infobae un testimonio impactante que corrobora las graves irregularidades.

Los trabajadores describieron un entorno de trabajo deplorable. El 18 de diciembre de 2024, día en que se elaboró el lote 31202 de fentanilo contaminado, las condiciones eran extremas. En Ramallo, la temperatura máxima ese día fue de 29°C. Sin embargo, dentro de la planta, la temperatura superaba en al menos diez grados centígrados a la externa, alcanzando más de 39°C, dado que los aires acondicionados "habían dejado de funcionar hacía tiempo". Esta situación provocaba que "la gente se descomponía por el calor". Para soportarlo, los empleados se sacaban sus ambos de trabajo para mantener la esterilidad, quedando con la piel al descubierto, e incluso "había hombres en calzoncillos", lo que acrecentaba el riesgo de contaminación de un medicamento que requiere asepsia absoluta.

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Además, los testimonios coinciden en la constante presencia de ratas. Durante una inspección sorpresa de la ANMAT en noviembre de 2024 —que "esta vez no habían avisado como otras veces"— se detectaron "huecos en los pisos, una pared caída, otras descascaradas, sin pintar". En otra fase de la inspección, las autoridades de la ANMAT-INAME se encontraron con el "estupor" de "cajas de suero y ampollas, sin comercializar, contaminada, por orín, orín de ratas y excremento de las mismas" en un depósito, lo que obligó a reducir el recorrido y la inspección. Pese a que ANMAT e INAME finalizaron una "inspección no programada" entre el 28 de noviembre y el 12 de diciembre de 2024, identificando un "riesgo sanitario grave" y "falta de validaciones de procesos" —seis días antes de producirse el fentanilo mortal—, Laboratorios Ramallo SA fue inhibido para elaborar productos para HLB Pharma Group SA recién el 10 de febrero de 2025, 59 días después de la elaboración del acta de inspección con las deficiencias. Se descubrieron más de 650 falencias que incumplían la normativa.

Los ex empleados señalaron que "no había personal capacitado", con personas en la línea productiva que "ni siquiera tenía el título secundario". La planta operaba con una capacidad productiva "estresada", obligando a "producir más lotes de lo que la infraestructura permitía" y reduciendo la calidad para duplicar la producción. También se destacaron deficiencias cruciales en las Buenas Prácticas de Manufactura (GMP), como un tratamiento de agua inadecuado para soluciones endovenosas (que no alcanzaba la calidad WFI, "Water for Injection", indispensable para inyectables), y la falta de cambio en los filtros del aire, lo que facilitaba la proliferación de bacterias.

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Los entrevistados recordaron además las presiones para falsear los datos de los "batch récords" o registros de producción. Diálogos en el "chat de empleados" demuestran que la producción del lote 31202 "se hizo en el aire con respecto a lo documental", y que "hay que armar todo de cero entre todos los involucrados" y "no dibujemos más". Estas conversaciones tuvieron lugar ocho días después de la fabricación del fentanilo contaminado, evidenciando que la documentación se elaboró a posteriori del evento y de que el escándalo por las muertes saliera a la luz.

Los reclamos por estas graves condiciones llegaron hasta Damián García, hermano de Ariel García e imputado en la causa, quien, según el dictamen fiscal, "estaba al tanto de problemas de mantenimiento y condiciones de la planta, e indicaba acciones a realizar". Las coincidencias en los relatos de los ex trabajadores desmienten la versión de Ariel García, quien intentó deslindar responsabilidades en su declaración indagatoria, sugiriendo que "si está el bicho es porque alguien lo puso".

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