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Hace 11 años una geóloga estudió el epicentro del terremoto de enero y lo estimó en 6.6

Se trata de la zona del Valle de Maradona que es potencialmente activa en cuanto a actividad sísmica.

La geóloga estudia el Valle de Maradona desde hace años. Foto: gentileza.

POR Eliana Ruiz
28 de enero de 2021

28 de enero de 2021

En el 2010, la geóloga sanjuanina Gabriela Lara presentaba tu tesis para recibirse de licenciada. En ella estudió el Valle de Maradona y dos sistemas de fallas que hay en la zona. Además, estimó que ahí podría producirse un sismo con magnitud máxima probable de 6.6 de magnitud. Unos 11 años después, el 18 de enero del 2021 hubo un movimiento sísmico con epicentro en esa zona cuya magnitud fue de 6.4, muy similar a la anticipada por la licenciada. Asimismo, en el año 2015 estos estudios fueron confirmados en sus trabajos doctorales y publicados en la comunidad científica internacional.

El Valle de Maradona está 45 kilómetros al suroeste de la Ciudad de San Juan, es una zona de transición entre la Precordillera Central y la Oriental. Se ingresa por Zonda y pasa por diferentes puestos, como el puesto Papagallos, la Estancia La Ciénaga y sigue por una huella del Río de La Ciénaga. Ahí hay bastantes fallas, es decir, fracturas en la corteza terrestre que pueden tener actividad en los últimos 10.000 años. Entre los sistemas de fallamiento están el Maradona, que tiene una extensión de 30 km y el Papagallos, ambos los estudió Lara.

En su tesis, Lara estudió dos sistemas de fallas. Foto: gentileza.

“Las fallas son estructuras que están inclinadas al oeste, aproximadamente 45º grados o 43º, se denominan fallas inversas porque el bloque superior (techo) se eleva por encima del bloque inferior (piso)”, explicó la geóloga a DIARIO HUARPE.

En su tesis Lara estudió esos sistemas de fallas y realizó un estudio determinístico a través del cual pudo estimar que en la zona podía registrarse un sismo de 6.6 de magnitud.

“Se trabaja con gráficas y, según la longitud y el tipo de estructura calculamos un valor, es el de 6.6 que indica que es un área potencialmente activa en cuanto a la actividad sísmica, es un estudio determinístico que se realiza con cálculos matemáticos y, finalmente, se aproximó mucho al sismo del 18 de enero”, comentó.

Actualmente, Lara trabaja para el gabinete de neotectónica perteneciente al Instituto de Geología de la UNSJ y sigue estudiando el Valle de Maradona debido a que es una región potencialmente activa. Incluso, en zonas cercanas detectaron al menos 200 sismos en los últimos 20 años.

Tras el terremoto del 18 enero del 2021, tanto Lara como un equipo de especialistas visitaron la zona del epicentro cada día y aún siguen haciéndolo para estudiar la zona y prestar atención a nuevos resaltos roturas y grietas en el terreno. Además, junto con el sismo se pueden dar procesos de licuefacción de suelos, “son procesos donde el suelo es más blando y se producen como volcancitos de arena”. Estas evidencias deben hallarlas ahora ya que se pueden perder con diversas condiciones climáticas, por ejemplo, las lluvias.

Hasta el momento, hallaron muchos deslizamientos y desmoronamientos de rocas o de suelos. Tras terminar con la recolección de la información y los análisis van a poder definir con exactitud cuál fue el sector específico generador del foco del sismo.

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