Jueves 02 de Abril
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Policiales > Testimonio

La pareja del fotógrafo aseguró que no se fue por voluntad propia y teme un delito

La mujer del fotógrafo desaparecido aseguró que no hay rastros desde el sábado y teme que haya sido víctima de un hecho delictivo. La Policía realiza rastrillajes y allanamientos bajo estricto hermetismo.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
La pareja del fotógrafo desaparecido expresó su temor. FOTO: Gentileza

La búsqueda de Alberto Quiroga (34), el fotógrafo de 25 de Mayo desaparecido desde el último sábado, mantiene en vilo a su familia y a toda la comunidad. Su pareja, Cecilia Olivera, atraviesa horas de profunda angustia y sostiene que no se trata de una ausencia voluntaria. Sin rastros ni señales, la mujer apunta a posibles vínculos del entorno y teme que haya sido víctima de un delito.

“Estoy desesperada porque no tenemos noticias. Nadie habla, nadie dice nada”, expresó Olivera en diálogo con Diario de Cuyo. La mujer remarcó que, pese a los allanamientos realizados en La Chimbera, Casuarinas y otras zonas del departamento, la familia no recibe información concreta sobre los avances de la investigación. “A nosotros no nos dicen nada, solo que se está trabajando y que está todo en proceso”, afirmó.

Quiroga fue visto por última vez el sábado por la noche, luego de asistir a un evento en La Chimbera donde había sido contratado para realizar fotografías. Según detalló su pareja, ese día había tenido una intensa agenda laboral: primero participó de una actividad municipal, luego se trasladó a Caucete para cubrir otro evento y finalmente se dirigió al cumpleaños de una mujer de 80 años. Todos esos traslados los realizó en su moto 110cc de color azul.

El último contacto entre ambos ocurrió esa misma tarde, cuando el fotógrafo pasó por su casa entre compromisos. “Lo noté bien, como siempre. Estuvo un rato y se fue a trabajar”, recordó Olivera. Sin embargo, al no regresar el domingo, la situación comenzó a generar preocupación. “Era raro que no volviera. Podía llegar tarde, pero no al otro día”, explicó. El lunes, ante la falta total de noticias, la familia radicó la denuncia.

Para Olivera, la hipótesis de una desaparición voluntaria está descartada. “No creo que se haya ido solo, no lo veo capaz. Estaba todo bien con su familia, con nuestro hijo y conmigo”, aseguró. En cambio, sostiene que alguien pudo haberle hecho daño. “Es imposible que no haya ningún rastro, ni siquiera sus cosas. Es como si hubiese desaparecido de la nada”, agregó.

En ese contexto, la mujer señaló que en los últimos días tomó conocimiento de ciertas “amistades” de Quiroga que desconocía, y que podrían estar vinculadas a ambientes conflictivos. “Se dice que tienen relación con la droga. Todos hablan mal de esa gente y él se fue con esos chicos del evento. Eso es lo que me resulta raro”, indicó, en línea con una de las hipótesis que manejan los investigadores.

El celular del fotógrafo permanece apagado desde el domingo, lo que complica aún más la búsqueda. Fuentes del caso confirmaron que existe una línea de investigación en curso, aunque se maneja con total hermetismo.

Mientras continúan los rastrillajes y operativos en distintas zonas del departamento, la familia insiste en el pedido de colaboración. Olivera, que tiene un hijo de un año y además cursa un embarazo, atraviesa un momento crítico. “Es muy difícil todo esto. Pido que, si alguien sabe algo, lo diga. Que no tenga miedo. Alguien tuvo que haber visto algo”, reclamó.

Pese al temor, la mujer se aferra a la esperanza de encontrarlo con vida. “No pierdo la fe. Ojalá esté bien y podamos encontrarlo lo antes posible”, concluyó.

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