Policiales > Rivadavia
Tres ladrones robaron con un arma de juguete y fueron detenidos en el acto
Tres jóvenes recibieron penas tras asaltar a dos víctimas con una réplica de plástico; uno de ellos no irá al penal.
POR REDACCIÓN
La justicia sanjuanina resolvió en apenas un día la situación procesal de tres jóvenes que protagonizaron un violento episodio en el Barrio La Plaza. Kevin Miguel Narváez, Jorge Nicolás Pizarro Palacios y Franco Lautaro Heredia fueron sentenciados por la jueza María Gema Guerrero tras un juicio abreviado.
El trío enfrentó cargos por robo agravado por el uso de arma de utilería en perjuicio de dos mujeres que descansaban en una plazoleta de Rivadavia cuando fueron abordadas violentamente.
El ataque se produjo durante la madrugada del jueves, cuando los implicados sorprendieron a las víctimas por la espalda. Según la acusación fiscal de Fernando Bonomo y Milagros Verón, los asaltantes no dudaron en usar la fuerza.
A una de las damnificadas la apuntaron en la cabeza y la golpearon mientras le exigían sus pertenencias, logrando quitarle un celular. La otra víctima fue arrojada al suelo y amenazada de muerte mientras le robaban dinero en efectivo. En medio de la tensión, uno de los atacantes llegó a gatillar el arma de juguete gritando "que se quedara quieta o la mataba".
Tras el robo, los delincuentes iniciaron una fuga en un Fiat Duna blanco que desencadenó una persecución policial por Capital y Chimbas. En el camino descartaron un revólver de utilería marca Gonher a cebitas y hasta intentaron escapar cruzando el canal Benavidez.
Finalmente, todos fueron capturados. Heredia, que conducía el vehículo, intentó desligarse del hecho asegurando ante los efectivos que "trabajaba como chofer de Uber y había levantado a dos pasajeros que supuestamente lo amenazaban".
Pese a las excusas, las sentencias fueron firmes. Pizarro y Heredia recibieron tres años de prisión de cumplimiento condicional, por lo que recuperaron la libertad bajo estrictas reglas de conducta.
La situación de Narváez fue más compleja debido a su pasado delictivo. Se le dictó una pena única de tres años y tres meses de prisión efectiva al unificarse con una condena anterior y declararse su reincidencia. Sin embargo, por problemas de salud, se le otorgó el beneficio de la prisión domiciliaria.