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Várices y circulación: causas, síntomas y cómo prevenir complicaciones
La flebóloga Mariana Vila explica qué son las várices, sus causas, síntomas y cómo prevenir complicaciones en la circulación.
Por Brenda Uñate Hace 2 horas
En el programa Salud & Bienestar, emitido por HUARPE TV, la doctora Mariana Vila, especialista en flebología, puso el foco en un problema frecuente pero muchas veces subestimado: la salud venosa de las piernas. Con un enfoque claro y cercano, la profesional explicó qué son las várices, por qué aparecen y cuáles son las señales de alerta que no deberían ignorarse.
“Las várices son venas dilatadas, superficiales, en miembros inferiores”, detalló Vila al comenzar la entrevista. Si bien suelen asociarse a una cuestión estética, lo cierto es que pueden ser la manifestación de una insuficiencia venosa que, con el tiempo, puede avanzar y generar complicaciones.
La especialista remarcó que es una afección más común en mujeres, especialmente en la edad media de la vida, aunque también puede afectar a los hombres. En muchos casos, su aparición está vinculada a factores hereditarios. “El 85% de los pacientes tienen antecedentes familiares”, explicó, lo que convierte a la genética en un factor clave.
Factores de riesgo y señales que no hay que ignorar
Además de la herencia, existen otros factores que favorecen la aparición de várices. Entre ellos se destacan la obesidad, los traumatismos en las piernas, antecedentes de trombosis y, especialmente, permanecer muchas horas de pie. “Las personas que trabajan de pie tantas horas están predispuestas a tener várices en algún momento de su vida”, señaló.
El embarazo también juega un rol importante. Durante este período, los cambios hormonales y la presión del útero sobre las venas dificultan el retorno sanguíneo. “Esto hace que empiecen a fallar las válvulas de las venas y aparecen las dilataciones”, explicó la médica.
Uno de los grandes problemas es que las várices pueden desarrollarse de forma silenciosa. Muchas veces no generan molestias en sus primeras etapas, lo que retrasa la consulta médica. “Puede que el paciente tenga várices de pequeño calibre, pero no las vio o no le llamaron la atención”, indicó.
Sin embargo, hay síntomas que funcionan como señales de alerta: sensación de pesadez, cansancio en las piernas al final del día, hinchazón, picazón e incluso calambres nocturnos. “El paciente te dice ‘me pesan las piernas’, sobre todo al finalizar su día”, comentó Vila.
Las llamadas “arañitas” o telangiectasias son otra manifestación frecuente. Si bien son formas leves de insuficiencia venosa, pueden estar asociadas a problemas más profundos que solo se detectan con estudios específicos.
Tratamientos y la importancia de consultar a tiempo
Consultada sobre las opciones terapéuticas, la especialista destacó la escleroterapia como uno de los tratamientos más utilizados. Se trata de la aplicación de una sustancia dentro de la vena afectada para cerrarla y mejorar la circulación.
“Es un procedimiento ambulatorio, rápido, y el paciente se va caminando”, explicó. Puede realizarse con líquido o en forma de espuma, dependiendo del tipo y profundidad de la várice, en algunos casos guiado por ecografía.
El tratamiento no suele ser doloroso, más allá del pinchazo inicial. “Puede haber una leve sensación de ardor, pero desaparece casi instantáneamente”, aclaró.
Más allá de las opciones disponibles, Vila insistió en la importancia de no minimizar los síntomas. “Es importante consultar a tiempo porque esto puede avanzar a grados mayores”, advirtió. En casos severos, pueden aparecer úlceras en la piel o incluso trombosis.
“Hoy puede ser una pequeña arañita, pero puede ramificarse y avanzar”, alertó. Por eso, el mensaje es claro: prestar atención a las señales del cuerpo y acudir a un especialista ante los primeros indicios.
La salud venosa es parte del bienestar general. Cuidar la circulación no solo mejora la calidad de vida, sino que previene complicaciones que, con un diagnóstico temprano, pueden evitarse.