Salud y Bienestar > Problemática
Verano y digestión: por qué los excesos de enero colman las guardias
Médicos de emergencias advierten que en pleno verano siguen llegando pacientes con malestares vinculados a comidas pesadas, alcohol y falta de hidratación.
POR REDACCIÓN
En pleno verano, las guardias de los hospitales continúan recibiendo un aumento de consultas por problemas digestivos asociados a excesos alimentarios y bebidas alcohólicas. Especialistas coinciden en que los hábitos típicos de enero (comidas abundantes, mariscos, comidas en la playa y falta de cuidado con la hidratación) siguen provocando malestares que llevan a muchas personas a buscar atención médica, según reportó TN Salud. ()
Entre los motivos más frecuentes están las digestiones lentas o difíciles tras comidas copiosas, la deshidratación por calor y consumo de alcohol, así como complicaciones de gastritis, reflujo y cuadros de intoxicación alimentaria. Estos síntomas suelen intensificarse en la temporada estival, cuando los horarios de comidas cambian y se consume más comida rápida o con alto contenido graso.
Según los profesionales de salud, la combinación de calor, una hidratación insuficiente y el consumo de alimentos pesados aumenta el riesgo de malestares gastrointestinales. Por eso, muchos consultantes llegan a la guardia con dolor abdominal, náuseas, vómitos y acidez, desencadenados por digestiones atrasadas o intolerancias no habituales.
El exceso de alcohol (común en salidas sociales y celebraciones de verano) también se destaca como un factor de búsqueda de atención médica, agravando cuadros de deshidratación y afectando la mucosa gástrica. Especialistas insisten en la importancia de alternar bebidas alcohólicas con agua y no dejar de lado la ingesta de líquidos durante las jornadas de calor intenso.
Los médicos recomiendan hábitos alimentarios más livianos y frecuentes, como frutas frescas, ensaladas y preparaciones de fácil digestión, para evitar recurrencias de estos cuadros en el contexto veraniego. Además, sugieren moderar las porciones, evitar alimentos muy grasos o picantes en exceso, y mantener una adecuada hidratación con agua o soluciones de rehidratación.
Aunque la mayoría de los casos no representan urgencias graves, sí conllevan malestar significativo y son motivo frecuente de consultas en horarios nocturnos en las guardias hospitalarias. Por ello, las autoridades sanitarias llaman a tomar precauciones y adoptar medidas simples que puedan mejorar el bienestar general durante los meses de calor.