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Dos años de condena al que mató a su compañero con una cosechadora
Un operario murió en Sarmiento tras ser arrollado por una máquina sin luces ni bocina y su conductor fue inhabilitado.
POR REDACCIÓN
La noche de trabajo en una finca de Sarmiento se convirtió en una escena de dolor que la Justicia sanjuanina terminó de resolver este martes con una sentencia firme. Víctor Torres se desempeñaba como "caminante" guiando el recorrido de una pesada cosechadora de aceitunas cuando, alrededor de las 2:30 de la madrugada, fue atropellado por la maquinaria. Tras realizar una descarga de frutos, el conductor Leonardo Saúl Acuña hizo marcha atrás para reingresar a las melgas y terminó con la vida de su compañero en medio de la oscuridad del campo.
El caso llegó a su fin mediante un juicio abreviado donde se acordó una pena de dos años de prisión condicional. Además, Acuña recibió una inhabilitación de cinco años para conducir cualquier vehículo agrícola. Durante la audiencia, la Fiscalía fue tajante al señalar que el acusado fue el responsable de un "homicidio culposo por haber conducido de manera negligente, imprudente y antirreglamentaria una maquinaria agrícola que presentaba distintas fallas de seguridad".
La investigación expuso condiciones de trabajo alarmantes. El equipo de Criminalística, el personal policial y los servicios de emergencia constataron que la cosechadora no tenía en funcionamiento ni la bocina ni las luces de retroceso.
A esto se sumaba que la cabina era prácticamente hermética al sonido, lo que obligaba a que los operarios se comunicaran "únicamente mediante señas". Otro dato determinante fue que Acuña no poseía el carnet habilitante para manejar este tipo de transporte, lo que constituyó una infracción central en la causa.
Los informes técnicos presentados por los especialistas detallaron los riesgos operativos constantes en la finca. La máquina protagonista del siniestro tenía una altura de 2.80 metros estando detenida, pero podía elevarse hasta alcanzar casi los cinco metros durante las tareas de cosecha.
Estas dimensiones reducían drásticamente la visibilidad del conductor, factor que, sumado a las fallas técnicas, fue clave para explicar la mecánica del accidente que terminó con la vida del trabajador rural.