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La historia de “Ta bueno che”, el programa que conducen dos perros y no para de crecer
Pacheco y Plumis son dos perros títeres que conducen "Ta bueno che", un programa que devuelve la magia de lo real en plena era de inteligencia artificial. Su creador, Patricio Noé Crom, habló con DIARIO HUARPE por primera vez sobre el fenómeno.
En un mundo saturado de inteligencia artificial y contenidos ultraproducidos, un programa de streaming conducido por dos perros títeres está conquistando al público hispanohablante. Se llama "Ta bueno che" y cada miércoles a las 20 horas (Argentina) se transmite por YouTube, reuniendo a miles de espectadores que sintonizan para ver las improvisaciones de Pacheco y Plumis, una dupla que ya se ha vuelto épica.
Detrás de estos personajes está Patricio Noé Crom, un titiritero especializado en televisión que también es guitarrista de tango. En su primera entrevista con un medio, Crom cuenta cómo nació este proyecto que muchos considerarían antiintuitivo en plena era tecnológica.
Un proyecto artesanal en tiempos de IA
"Ta bueno che" es pura autogestión. Desde la construcción de los títeres en el taller hasta la operación técnica del programa en vivo, todo está hecho por Crom. No hay equipo de producción, ni editores, ni asistentes. Es una operación de una sola persona que además edita los reels y maneja las redes sociales.
El formato remite a clásicos de la televisión argentina como Carozo y Narizota o Pepe Pompin, y al chileno "31 minutos". Pero lo que hace especial a este proyecto es precisamente su carácter genuino y artesanal, en un momento donde discernir qué es real y qué es generado por computadora se vuelve cada vez más difícil.
"Ya estoy cansado de no poder darme cuenta si algo es real o no", confiesa Crom sobre la inteligencia artificial. Para él, mostrar una técnica ancestral ejecutada con pasión tiene un atractivo particular: "Creo que es más avanzado tener el perro con vos, tocarlo y mediante tus manos poder hacer que ese perro hable, que programar un perro que hable por inteligencia artificial".
La dupla que lo cambió todo
El programa surgió naturalmente. Crom llevaba años haciendo videos con sus títeres para Instagram, pero lo que realmente le apasionaba era improvisar. “La mayoría de los personajes ya existían antes del streaming, así que solo tuve que armarlos frente a cámara y dejar que cada uno hiciera lo suyo según su personalidad”, agregó.
Crom cuenta que durante los primeros dos meses trabajó solo, aprendiendo la parte técnica. Luego convocó a Leandro Stazi, alias Chusko, uno de los mejores titiriteros especialistas en televisión del país, para interpretar a Plumis. Ahí nació la dupla Pacheco-Plumis que le dio el impulso definitivo al canal.
El cariño de una comunidad inesperada
Lo que comenzó con la incertidumbre de si un contenido de títeres podría funcionar en un mundo donde esta técnica parecía extinta, se convirtió en un fenómeno. Crom admite estar "mega sorprendido" por la repercusión, muy superior a lo que esperaba.
Los mensajes que recibe hablan de familias que se reúnen cada miércoles para ver el programa, de gente que recupera la conexión con su niñez, de otros que descubren por primera vez la magia de la técnica titiritera. "La cuenta y el canal lo único que recibe es amor, cariño y mucho apoyo", dice emocionado.
Para quienes tienen su edad o más, el programa los devuelve a un lugar de la infancia. Para las nuevas generaciones, es el descubrimiento de un oficio noble y antiguo que conserva intacta su capacidad de asombro.
Dado el crecimiento, Patricio se permite soñar con viajar por las provincias con los títeres, y llegar, claro, a San Juan, como al resto del país. No es descabellado anticiparse a un “Pacheco y Plumis, en vivo”.
Dos oficios, una pasión
Crom lleva 20 años dedicado a los títeres, siempre enfocado en video y televisión. Ha realizado numerosas series independientes e incluso una película llamada "El Ascenso y Caída del Chop Chop Show". Pero su profesión principal es la guitarra de tango, de la cual vive hace años.
Lejos de ser una contradicción, esta dualidad le da libertad. No depende económicamente de los títeres, lo que le permite dedicarles tiempo a proyectos personales sin presiones comerciales. Puede hacer exactamente lo que quiere, y lo que quiere es jugar, improvisar, crear magia con sus manos.
"Ta bueno che" demuestra que hay espacio para lo artesanal, lo genuino, lo humano. Incluso, que parece necesario. Que un formato que parecía extinto puede ser recibido con entusiasmo por gente de todo el mundo hispanohablante. Que dos perros títeres pueden unir más que muchas producciones millonarias.
Cada miércoles a las 20, desde Argentina, Patricio y Chusko ponen manos a la obra para que vicvan Pacheco y Plumis y miles de personas en todo el mundo sintonizan, ríen y recuperan algo que la tecnología no puede programar: la magia de lo real.