Jueves 26 de Marzo
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Economía > Deudas

La morosidad en hogares argentinos es la más alta de la región

El atraso en el pago de deudas familiares alcanzó niveles históricos y ya supera al de otros países de la región. La suba responde a la caída del poder adquisitivo, tasas altas y mayor dependencia del crédito.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
Los atrasos en el pago de créditos bancarios alcanzaron el 10,6% en enero, el nivel más alto desde 2010. (Ilustrativo)

La morosidad en los hogares argentinos alcanzó niveles récord y se posiciona como la más alta de la región, en un contexto de fuerte endeudamiento y dificultades crecientes para cumplir con los pagos. El fenómeno refleja el deterioro del ingreso real y el aumento del uso del crédito para cubrir gastos básicos.

Según datos del sistema financiero, el nivel de mora en familias llegó al 9,3% hacia fines de 2025, más del triple que el 2,5% registrado un año antes, lo que marca el mayor nivel en más de 15 años. 

El incremento fue impulsado principalmente por los préstamos personales y el financiamiento con tarjetas de crédito, donde los atrasos crecieron de manera sostenida durante todo el año. En algunos segmentos, como los préstamos personales, la morosidad incluso alcanzó el 12%.

El problema no solo se explica por el mayor acceso al crédito, sino también por el contexto económico. Especialistas señalan que las altas tasas de interés, los ingresos estancados y la pérdida del poder adquisitivo llevaron a muchas familias a endeudarse para afrontar gastos cotidianos como alimentos, servicios o educación.

Además, el fenómeno se profundiza por el crecimiento del financiamiento fuera del sistema bancario, como billeteras virtuales o créditos informales, donde la morosidad es aún más elevada y llega a triplicar los niveles tradicionales.

En este escenario, más de la mitad de los adultos mantiene algún tipo de deuda activa, lo que amplifica el impacto de cualquier deterioro en la capacidad de pago y genera un efecto en cadena sobre el consumo y la actividad económica.

El aumento de la morosidad en los hogares supera incluso al registrado en empresas, lo que confirma que el peso de la crisis recae con mayor fuerza en las familias, especialmente en los sectores de menores ingresos. 

Economistas advierten que, si bien el Gobierno espera una mejora con la baja de la inflación y las tasas, el problema podría persistir en el corto plazo debido a las condiciones financieras restrictivas y a la dificultad de recomponer ingresos. 

El crecimiento de la deuda y los atrasos en los pagos se consolida así como una de las principales señales de alerta de la economía argentina, con impacto directo en la vida cotidiana de millones de hogares.

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