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Las palabras del médico de F1 que pudieron salvar la vida de Ayrton Senna
A 32 años de su partida recordamos el ruego de Sid Watkins para evitar el fatídico final del ídolo en el GP de Imola.
POR REDACCIÓN
Aquel fin de semana de 1994 en el Gran Premio de San Marino se sintió pesado desde el primer minuto. El viernes, el piloto Rubens Barrichello sobrevivió de milagro a un impacto brutal que lo dejó técnicamente muerto por seis minutos.
Sin embargo, el sábado la tragedia golpeó con dureza cuando el austríaco Roland Ratzenberger perdió la vida al chocar a más de 300 kilómetros por hora durante la clasificación. Ayrton Senna, profundamente conmovido por estos sucesos y por la cercanía con su compatriota accidentado, comenzó a sentir un mal presentimiento sobre la carrera del domingo.
Fue en ese contexto de angustia cuando apareció Sid Watkins, el médico de la categoría y gran amigo del piloto, a quien muchos consideraban un ángel guardián de la seguridad en las pistas. Al notar el estado anímico de Senna, Watkins le hizo una propuesta que podría haber cambiado el curso de la historia para siempre. "¿Por qué no te retirás? ¿Qué más necesitás? Sos tricampeón, el más rápido. Vamos a pescar. No corras", le sugirió el neurocirujano buscando proteger a su amigo de un destino que parecía anunciado.
Pero la pasión y el compromiso de Senna con su profesión fueron más fuertes que el miedo. "Sid, hay algunas cosas sobre las cuales los pilotos no tenemos el control. No puedo abandonar, tengo que seguir", respondió el brasileño con una honestidad brutal antes de decidir subirse a su Williams FW16 por última vez.
A pesar de sus dudas internas, Ayrton largó desde la pole position el 1 de mayo y lideró la competencia hasta la séptima vuelta. En ese momento, al entrar en la curva Tamburello a 305 kilómetros por hora, su auto se despistó y golpeó violentamente contra un paredón. Una barra de la suspensión perforó su casco, causándole heridas fatales que terminarían con su vida horas después en un hospital de Bolonia.
Dentro del habitáculo, los rescatistas encontraron una bandera de Austria con la que Senna planeaba homenajear a su colega fallecido el día anterior. El mundo del deporte se despidió aquel día de un maestro bajo la lluvia que acumuló 41 victorias y 65 pole positions, dejando un vacío que, tras tres décadas, nadie ha podido llenar.