Martes 12 de Mayo
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Deportes > Decisión

Qué hizo Riquelme después de la eliminación de Boca

Luego de la derrota ante Huracán y la eliminación del Torneo Apertura, Juan Román Riquelme tomó una postura distinta a la de otras crisis futbolísticas.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora
Riquelme y una decisión que hizo ruido en Boca tras otro mazazo en la Bombonera. (Fotobaires)
 

La eliminación de Boca Juniors frente a Huracán en los octavos de final del Torneo Apertura dejó secuelas deportivas y también fuertes repercusiones internas. Sin embargo, lo que más llamó la atención en el mundo xeneize no fue solamente la derrota en La Bombonera, sino la reacción que tuvo Juan Román Riquelme después del partido. 

A diferencia de otras eliminaciones recientes, el presidente de Boca decidió mantenerse alejado del plantel y no bajar al vestuario para hablar con los jugadores. La postura sorprendió puertas adentro porque durante su gestión se había vuelto habitual que apareciera en momentos críticos para respaldar, cuestionar o motivar al grupo. Esta vez, eligió el silencio. 

La decisión tomó más relevancia porque Boca atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. El equipo acumuló tres derrotas consecutivas y volvió a quedarse afuera de la pelea por un título local, profundizando una sequía que ya se acerca a los cuatro años sin consagraciones.

Según trascendió desde el entorno dirigencial, en Boca consideran que “no había nada que hablar” tras la caída frente a Huracán. El análisis interno apunta principalmente a los errores defensivos y a la falta de eficacia del equipo, problemas que se repitieron durante gran parte del semestre. 

La ausencia de Riquelme en el vestuario contrastó con antecedentes recientes. Luego de la eliminación ante Alianza Lima en la Copa Libertadores y también tras la caída frente a Atlético Tucumán por Copa Argentina, el dirigente había bajado a conversar cara a cara con los futbolistas y el cuerpo técnico.

Ahora, el foco de Boca está puesto exclusivamente en la Copa Libertadores. El equipo deberá afrontar partidos decisivos frente a Cruzeiro y Universidad Católica, donde no tiene margen de error si quiere evitar una crisis aún mayor en el plano deportivo e institucional.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD