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Aseguran que no habrían cambios repentinos en los valores de combustibles
Tras la caída del barril a US$95, Yanina Lojo explicó por qué en Argentina los precios no bajan automáticamente como en otros países.
POR REDACCIÓN
La experta en comercio exterior y finanzas, Yanina Lojo, pasó por los micrófonos de "Te lo Tengo que Decir" en HUARPE TV para desgranar la compleja realidad que atraviesa el mercado de los combustibles. En un contexto marcado por la tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, la especialista advirtió que, aunque el petróleo bajó a US$95, el impacto en el bolsillo de los argentinos ya es una realidad difícil de revertir en el corto plazo.
"En marzo se dio una conjunción de factores. Hubo lugares donde el combustible aumentó entre un 18% y un 20%", señaló Lojo, explicando que solo un 40% de ese incremento responde al conflicto en Medio Oriente, mientras que el resto se debe a la actualización de impuestos y ajustes programados por el Gobierno nacional.
El "efecto surtidor" y la inflación
Lojo fue categórica respecto a las consecuencias de estos movimientos en la economía diaria. Según la analista, el salto en los combustibles presiona directamente sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC). "Un aumento así se traslada a toda la cadena logística y va directo al costo del producto. Ya hay supermercados avisando que reciben listas con aumentos, principalmente en alimentos", afirmó.
Consultada sobre por qué en Argentina no baja el precio de la nafta cuando el barril de crudo desciende a nivel internacional, como sucede en EE.UU. o Chile, Lojo explicó la estrategia local: "YPF decidió asumir las fluctuaciones y no trasladar aumentos en abril, manteniendo el precio por 45 días. Es probable que no veamos una baja, pero tampoco nuevos aumentos hasta que el precio internacional se estabilice".
Vaca Muerta y el mercado mundial
Ante la consulta sobre el potencial de Vaca Muerta, la experta puso paños fríos a la expectativa de que Argentina sea formadora de precios. "Estamos cerca de los 800 mil barriles, que es un récord propio y nos da un alivio sustancial hacia el superávit energético, pero estamos muy lejos de ser un jugador relevante como Arabia Saudita o los países del Golfo", aclaró.
El factor incertidumbre
Para Lojo, la tregua de 14 días es un respiro, pero no el fin del problema. "Todavía es muy pronto para decir que el mercado va a volver para atrás. Los efectos en la economía mundial no van a retroceder rápidamente", advirtió. Según su análisis, aunque el mundo apuesta a la calma y las bolsas reaccionan de forma positiva, la crisis energética global podría tardar hasta un año en normalizarse totalmente, independientemente de lo que suceda en la mesa de negociaciones de Islamabad.