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Caso Marcelo Porcel: denuncian cámara oculta y pornografía infantil
Nuevas pruebas complican a Marcelo Porcel por filmar a menores con cámaras ocultas y distribuir el material sexual.
POR REDACCIÓN
La investigación judicial contra el empresario Marcelo Porcel por el presunto abuso de alumnos del colegio Palermo Chico ha incorporado nuevas y graves evidencias. Según el abogado de las víctimas, Pablo Hawlena Gianotti, se ha detectado en la vivienda del acusado una cámara oculta instalada en el baño para filmar a los menores mientras se duchaban. El letrado afirmó estar a punto de probar "la producción, tenencia y distribución de contenido sexual de menores".
Las pericias informáticas realizadas sobre el teléfono celular secuestrado a Porcel habrían confirmado la existencia de este material. Al respecto, Hawlena Gianotti declaró: “Tenemos pericial informática demostrativa, fehaciente, indubitable, de la existencia de grabaciones realizadas en el interior del baño que ocupaban los chicos cuando iban al domicilio de Porcell y de su esposa, donde eran filmados”.
El abogado añadió que “esto implica producción y tenencia de imágenes de contenido sexual de menores. Estamos a un punto de probar la distribución, lo cual modificaría la calificación sobre este sujeto o debería modificarla”.
La querella criticó la decisión del juez Carlos Bruniard de no ordenar aún la detención del empresario, señalando que existen “más de dieciocho mayores declarantes en condición de testigos. Y como mínimo, tenemos cuatro menores más que quieren declarar, pero no podemos responderles porque todavía el juzgado no avanzó con las indagatorias ni con la detención de Porcel".
Sobre el magistrado, el abogado sostuvo: “Es imposible entender la lógica jurídica del magistrado, a quien conozco y respeto, pero no comparto su criterio. No otorgó la imputación en indagatoria ni las dos detenciones, invocando que todavía había otros menores que debían declarar”. Asimismo, fue contundente al decir que Porcel “debería estar preso desde un primer momento, porque si esto hubiese sucedido en la provincia de Buenos Aires, con un solo chico, con una sola denuncia, con una Cámara Gesell, ya está”.
El caso también incluye denuncias sobre el trato violento de Porcel hacia su hijo mayor, quien habría presenciado los hechos. Hawlena Gianotti relató que el joven “fue cacheteado, abofeteado e insultado en presencia de los otros durante las ingestas alcohólicas, simplemente por vomitar y no sostenerse en pie. Lo insultaba. Y también, lamentablemente, estaba en los mismos ambientes físicos donde se realizaban ese tipo de masajes”.
Los testimonios de los menores en Cámara Gesell coinciden en la descripción de las reuniones organizadas por el adulto, donde les proveía alcohol y dinero. Fuentes del caso informaron a las fuentes que “todos los chicos tuvieron el mismo relato genérico. Hablaron del dinero y del alcohol y de los masajes en las piernas, en donde hubo un rozamiento de un testículo”.
Además, una de las fuentes relató un episodio específico: “Uno de los chicos contó que estaban en uno de los dormitorios del departamento principal de Porcel, prestos para irse a dormir y en calzoncillos, cuando entró el padre de su amigo, apagó la luz y comenzó a hacerle masajes a otro chico. Cuando se fue, el chico que había sido masajeado le dijo al hijo del empresario: 'Che, tu viejo me tocó’”.