Miércoles 29 de Abril
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Provinciales > Día del Animal

En primera persona, cómo es el trabajo de las divisiones con animales de la Policía

En el marco del Día del Animal, DIARIO HUARPE recorrió las divisiones especiales de la Policía de San Juan para conocer el rol de los 34 canes y 25 equinos que integran la fuerza. 

Hace 13 horas
En conjunto, estos animales se convierten en los especializados en tareas puntuales que solo ellos pueden llevar a cabo. (Foto Sergio Leiva / DIARIO HUARPE)

En las divisiones especiales de la Policía de San Juan, los animales no son simples herramientas de trabajo, sino miembros fundamentales de la fuerza. La División Canes cuenta actualmente con un plantel de 34 perros, mientras que la División Montada dispone de 25 equinos. Ambas áreas coinciden en que el éxito de su labor operativa depende exclusivamente del vínculo inquebrantable y la confianza mutua que se genera entre el animal y su guía o jinete.

División Canes: "Los consideramos efectivos policiales"

Para el Subcomisario Jorge Córdoba, jefe de la División Canes, el respeto por sus compañeros es absoluto. “Los consideramos efectivos policiales, los canes para nosotros son nuestra vida, son nuestros compañeros y los apreciamos mucho”, expresó a DIARIO HUARPE. La división cuenta con especialistas en seguridad (la mayor demanda por eventos deportivos), rastro específico, búsqueda en grandes áreas y exhibiciones sociales.

Los canes junto a sus colegas humanos. (Foto Sergio Leiva / DIARIO HUARPE)

El proceso de formación es extenso y selectivo. Desde cachorros, los perros son evaluados según sus aptitudes y raza para determinar su especialidad; por ejemplo, los Bloodhound son fundamentales para el rastro, mientras que las líneas de trabajo de ovejeros se utilizan en diversas áreas. El entrenamiento dura aproximadamente dos años hasta que el can está operativo, y su vida de servicio se extiende hasta los 8 o 9 años. Al llegar la jubilación, la mayoría se retira a vivir con su guía:

“Se solicita la baja del can y entrega al guía, que ha sido compañero prácticamente toda su vida, para que se lo lleve a su casa como una mascota más”, relató Córdoba.

División Montada: rescate en zonas agresivas

Por su parte, el Sargento 1º Héctor Arbó, de la División Montada, describe su labor diaria como una experiencia espiritual.

“Es sentirse un ser privilegiado al poder trabajar con estos animales, estos seres de luz uno aprende del animal a convivir y a respetarnos mutuamente”, destacó.

(Foto Sergio Leiva / DIARIO HUARPE)

Arbó fue tajante sobre la importancia de su división: “Si no existe el caballo, no existiríamos nosotros como división montada”.

Los entrenamientos van a la par para los efectivos que adiestran a estos seres. (Foto Sergio Leiva / DIARIO HUARPE)

Los 25 caballos de la división se especializan en tres áreas clave: seguridad en eventos masivos, exhibiciones y el bloque de búsqueda y rescate en zonas agresivas, donde la geografía montañosa de San Juan impide el ingreso de vehículos. Los equinos comienzan su servicio a los 4 o 5 años y pueden trabajar hasta dos décadas, según su condición física. A diferencia de los canes, cuando llega el retiro, los caballos suelen ser destinados a escuelas agrotécnicas o centros de equinoterapia para continuar con una función social.

Dentro de la división, los efectivos se encargan del cuidado cotidiano de sus compañeros. (Foto Sergio Leiva / DIARIO HUARPE)

Un vínculo de respeto y responsabilidad

El trabajo en ambas divisiones se rige por un estricto cuidado veterinario, higiene y alimentación diaria. Más allá del entrenamiento técnico, el mensaje de los efectivos hacia la comunidad sanjuanina es el de la responsabilidad y el respeto por la vida animal. El Sargento Arbó subrayó que la relación debe ser de ida y vuelta:

“El respeto hacia ese ser vivo que nos brinda su confianza y todo su físico por nosotros. La confianza que el animal deposita en nosotros debe ser recíproca, mutua”.

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