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Enzo Carrizo, de la depresión y la parálisis a ser salvado por la radio
Tras un grave accidente que le provocó parálisis y depresión, Enzo Carrizo encontró en la radio sanjuanina una herramienta clave para reconstruir su vida.
Enzo Carrizzo, de 33 años, es locutor, vecino de Ullum y protagonista de una historia atravesada por la adversidad y la reconstrucción personal. A los 18 años sufrió un grave accidente en motocicleta que le provocó una severa lesión neurológica, una parálisis permanente en uno de sus brazos y un profundo cuadro depresivo. La radio, actividad que había iniciado en la adolescencia, terminó convirtiéndose en una herramienta central para su recuperación emocional y su regreso a la vida pública.
El hecho ocurrió de manera repentina y cambió por completo su cotidianeidad. “Cuando tuve el accidente en motocicleta sentí que la vida se me pasó por las manos”, relató a DIARIO HUARPE. El impacto afectó directamente su brazo, generando una parálisis del plexo braquial con desplazamiento de la médula, una lesión que requirió tratamiento médico prolongado y un proceso de adaptación física complejo.
Tras el accidente, Carrizzo atravesó una etapa marcada por el encierro y la angustia. “Fue muy difícil poder superarlo, estaba encerrado entre cuatro paredes sin saber cómo seguir”, expresó. La pérdida parcial de movilidad derivó en un cuadro depresivo que lo llevó a aislarse y a cuestionar su futuro personal y profesional.
“Hubo momentos en los que pensé que no quería vivir, que todo se me hacía cuesta arriba”, reconoció. Si bien contó con el apoyo constante de su familia, explicó que ese acompañamiento no siempre resultaba suficiente para atravesar el proceso emocional que siguió a la lesión.
El alejamiento y el regreso a la radio
Como consecuencia del accidente y la depresión, Carrizzo se alejó temporalmente de la radio. “Por un tiempo dejé de hacer radio, pero después entendí que había sido una terapia para mí”, explicó. El regreso al micrófono se produjo cuando decidió enfrentar sus miedos y volver a exponerse públicamente.
“Volví muy nervioso, como la primera vez, y esta vez sin el servicio de mi brazo izquierdo”, señaló. Ese regreso marcó un punto de quiebre. “Ahí entendí que tenía que aceptarme y quererme como soy”, agregó, al referirse al proceso de reconstrucción de su autoestima.
Una vocación que nació en la infancia
La historia de Carrizzo con la radio comenzó a los 13 años, cuando aún cursaba la escuela secundaria. “Era un pibe soñador, con muchas ganas de aprender”, recordó. Mientras otros jóvenes de su edad priorizaban el juego o el tiempo libre, él pasaba largas horas en una radio familiar, formándose de manera autodidacta.
“Me perdí muchas cosas propias de la edad, pero la radio me dejó experiencias que no voy a olvidar jamás”, afirmó. Aquellos primeros pasos sentaron las bases de una carrera que hoy cumple dos décadas.
Un mensaje para quienes atraviesan dificultades
Con el paso del tiempo, su historia comenzó a resonar en otras personas que atravesaban situaciones similares. “Hoy trato de motivar a quienes tienen un daño motriz o pasan por un momento difícil”, explicó. Desde su experiencia personal, sostiene que las limitaciones físicas o emocionales no deben ser un obstáculo para cumplir objetivos.
A 20 años de su primer programa, Carrizzo asegura atravesar una etapa de plenitud. “Disfruto la radio como nunca y agradezco todo lo que me permitió construir”, concluyó.
Su esposa, su sostén de vida
En el plano personal, Carrizzo destaca el acompañamiento constante de su esposa, Yesica, a quien señala como un pilar fundamental en su proceso de recuperación y en su presente. “Ella fue y es un sostén permanente en mi vida, en los momentos más difíciles y también en los de felicidad”, expresó.
Según relató, su apoyo fue clave tanto en la etapa posterior al accidente como en la consolidación de su proyecto familiar y profesional, brindándole contención emocional y acompañándolo en cada desafío cotidiano. Además sus hijos, Aimé y Tairon, son los motivos por lo que sigue luchando día a día.