De Madrid a hoy, quiénes son los "sobrevivientes" y por qué Boca es otro equipo

De aquel encuentro del 9 de diciembre pasado, River mantiene la base, mientras que Boca cambió bastante.

POR REDACCIÓN

29 de agosto de 2019

Es una realidad: Boca y River volverán a enfrentarse por la Copa Libertadores. No será la final, como en 2018, pero sí será la antesala del duelo decisivo, con un apasionante cruce de semifinales, con ida en el Monumental y desquite en la Bombonera, en octubre, a casi diez meses de la definición en Madrid. De aquel encuentro del 9 de diciembre pasado, River mantiene la base, mientras que Boca cambió bastante.

Guillermo Barros Schelotto es el entrenador de los Angeles Galaxy, el equipo más prestigioso y de mayor presupuesto de la MLS. Le aconseja detalles estratégicos a Zlatan Ibrahimovic, que a los 37 años es, tal vez, la mejor figura del ascendente campeonato norteamericano. Cuarto en la Conferencia Oeste, mantiene su esencia: excesiva audacia y volátil defensa. Darío Benedetto está en plena etapa de adaptación en Marsella, un gigante de capa caída en el fútbol francés. Pasó de desperdiciar un penal frente a Nantes a convertir un gol en el triunfo por 2 a 1 sobre Niza. André Villas-Boas, el entrenador, lo respeta y, al mismo tiempo, le marca la cancha: quiere descubrir su mejor versión para una entidad que vive detrás de la espectacularidad doméstica de PSG. El último título local de Olympique fue durante 2010.

Nahitan Nández se despidió entre lágrimas de la Bombonera, escribió una conmovedora carta nostálgica hacia los hinchas xeneizes y, de modo inesperado, exigió una deuda económica que generó bronca. En el debut en la Serie A, en su casa, fue titular en la derrota de Cagliari frente a Brescia por 1 a 0. Su salida fue la más dolorosa: el uruguayo representa los valores del sentimiento xeneize. Wilmar Barrios juega en Zenit, de San Petersburgo, en la millonaria liga de Rusia. Suele ser titular en el conjunto que marcha 5°, por diferencia de gol, y que integra el Grupo G de la próxima Champions League, junto con Benfica, Lyon y Leipzig.

Independiente cobija la nueva versión de Pablo Pérez, excapitán xeneize, más templado, dispuesto a ser útil más allá de no tener un puesto asegurado. Suerte de quinto delantero en la actualidad argentina, Cristian Pavón prefirió probar suerte bajo el afecto del Mellizo en los Angeles, para recuperar la explosión perdida luego del Mundial de Rusia. Se viste con la camiseta número 10, convirtió un gol y habla el mismo idioma que Zlatan, seducido por sus inesperadas asistencias.

Lisandro Magallán es suplente en Ajax, el equipo que fue la sensación de la temporada pasada europea, y Lucas Olaza es una alternativa confiable en Celta. De la finalísima de Madrid, del histórico 9 de diciembre pasado, Boca solo conserva a cuatro jugadores que fueron titulares. Esteban Andrada, el arquero, es una garantía. Julio Buffarini ahora no es la primera alternativa. Carlos Izquierdoz conserva su puesto. Y Sebastián Villa suele arrancar de atrás. El resto, ya no está. De los 11 de diciembre, solo Andrada e Izquierdoz son fijas en el escenario actual.

Impacto semejante -para uno y otro lado-, provoca secuelas que sólo el transcurrir del tiempo puede maquillar. Gustavo Alfaro reemplazó a Barros Schelotto y el equipo es prácticamente otro: de ayer a hoy, con la perspectiva de las semifinales de la Copa Libertadores. Del finalista quedó poco rastro, el campeón conserva su base.

Ingresaron cuatro jugadores esa noche: dos quedan, dos se fueron. Carlos Tevez y Ramón Abila (con un protagonismo mayor) se mantienen, Fernando Gago (Vélez) y Leonardo Jara (DC United), fueron transferidos. El primer encuentro, jugado en la Bombonera (2-2), tuvo a Agustín Rossi en el arco. Hoy, ataja con éxito en Lanús.

La transformación millonaria fue menor. De los héroes de Madrid, cada uno rubrica una historia aparte: Lucas Pratto hoy corre de atrás, Pity Martínez voló a Atlanta United y Juanfer Quintero atraviesa la etapa final de la recuperación de una grave lesión. De los 11 del Bernabéu a hoy, se mantienen Franco Armani, Gonzalo Montiel, Javier Pinola, Milton Casco, Nacho Fernández, Leonardo Ponzio, Enzo Pérez, Exequiel Palacios y Pratto. Solo faltan dos: Pity y Maidana, de emotiva salida del Monumental, luego de ocho temporadas.

Y de ellos, Ponzio, un símbolo, es el único que perdió consideración, por sus problemas físicos y el lógico transcurrir del tiempo. Tiene 37 años. De los cuatro que ingresaron (Quintero, Mayada, Álvarez y Zuculini), sólo partió el uruguayo, a San Luis, de México. Lo curioso es que, en la Ribera, Lucas Martínez Quarta y Rafael Santos Borré (suspendido en el desquite) fueron titulares en la tarde en la que Marcelo Gallardo dispuso una formación con cinco defensores, y hoy vuelven a ser figuras indispensables.

Boca es otro, River es (casi, casi) el mismo. Con la pasión de siempre y la obsesión por la Libertadores al límite de las pulsaciones.

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