Jueves 12 de Marzo
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Salud y Bienestar > Salud mental

Ataques de pánico y ansiedad: cómo reconocerlos y cuándo pedir ayuda

La psicóloga Natalia Arévalo explicó en Salud & Bienestar qué son los ataques de pánico, cómo reconocerlos y cuándo consultar.

Por Brenda Uñate
Hace 2 horas

Natalia Arévalo, psicóloga, explica estrategias para reconocer y manejar ataques de pánico y ansiedad.

La ansiedad forma parte de la vida cotidiana y, en cierta medida, es una respuesta natural del organismo frente a situaciones de alerta o presión. Sin embargo, cuando se vuelve intensa y aparece de manera repentina puede desencadenar episodios conocidos como ataques de pánico. Se trata de crisis que generan un fuerte malestar físico y emocional, pero que tienen tratamiento y pueden superarse con acompañamiento profesional.

El tema fue abordado en el programa Salud & Bienestar, que se emite por HUARPE TV (19.2 de TDA), Kick y YouTube. En esta oportunidad visitó el estudio la licenciada Natalia Arévalo, psicóloga, quien explicó qué sucede en el organismo durante estos episodios, cómo reconocerlos y qué herramientas pueden ayudar a atravesarlos.

“La ansiedad no es un enemigo. Es parar, dar una pausa y escuchar a nuestro cuerpo”, afirmó la especialista. Según explicó, actualmente se habla mucho más de salud mental, lo que genera que más personas se animen a consultar. “No sé si aumentan los casos, sino que hay mayor consulta. La gente empieza a concientizar más acerca de la salud mental”, señaló.

Qué ocurre durante un ataque de pánico

Los ataques de pánico se presentan como crisis intensas que aparecen de manera repentina. Durante ese momento, el organismo entra en un estado de alerta, como si estuviera frente a una amenaza real. “Es como una crisis muy intensa. Hay una señal a nuestro cerebro de que tenemos que ponernos en modo alerta”, explicó Arévalo.

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Sin embargo, en estos casos el peligro no existe de forma concreta. “No hay un peligro real, sino un peligro más simbólico y emocional”, agregó. Durante ese proceso, el cuerpo libera adrenalina y se prepara para reaccionar. Esa respuesta provoca diferentes síntomas físicos que suelen generar preocupación en la persona.

Entre las manifestaciones más frecuentes aparecen palpitaciones, temblores, sudoración, presión en el pecho o dificultad para respirar. “La persona empieza a sentir una intensidad muy invasiva, muy abrumadora. Siente que está perdiendo el control o incluso que puede morir”, explicó la psicóloga. Por esa razón, muchas personas creen estar atravesando un problema cardíaco y terminan consultando en una guardia médica.

Ansiedad cotidiana y ansiedad intensa

La ansiedad en sí misma no siempre es negativa. Cumple una función importante de motivación y autoprotección. “La ansiedad normal es la que necesitamos, porque nos impulsa y nos protege ante un peligro”, explicó. La diferencia aparece cuando esa reacción se vuelve desproporcionada o surge sin un motivo concreto. “El ataque de pánico es esa ansiedad que es intensa y no hay un peligro real”, resumió.

Entre los factores que pueden desencadenar estas crisis están la presión laboral, la autoexigencia, el ritmo acelerado de vida o el estrés acumulado. “Vivimos constantemente en acelere y no podemos poner pausa”, señaló Arévalo. Esa tensión sostenida puede acumularse hasta manifestarse en una crisis.

Herramientas para atravesar la crisis

Cuando ocurre un ataque de pánico, uno de los primeros pasos es comprender que se trata de un episodio temporal. “Es importante saber que es algo pasajero”, explicó la especialista. Existen herramientas simples que ayudan a disminuir la intensidad: la respiración consciente (“inhalo cuatro veces, sostengo dos y exhalo seis”) y el anclaje en el presente, concentrándose en los sentidos para reducir la ansiedad.

Más allá de estas estrategias, la consulta profesional resulta fundamental cuando los episodios comienzan a afectar la vida cotidiana. “Es importante consultar cuando ya veo que está afectando áreas de mi vida, en el trabajo o en mis vínculos”, indicó Arévalo.

La especialista remarcó que los ataques de pánico tienen tratamiento y que es posible recuperar la tranquilidad. Además, dejó un mensaje para quienes atraviesan estas situaciones y aún no se animan a pedir ayuda: “Es algo bastante común. La persona no tiene que sentir vergüenza. Somos seres humanos y hay momentos en los que necesitamos ayuda”.

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