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Independiente le ganó el clásico a Racing con un gol de Ávalos
El Rojo venció 1-0 a la Academia en un cierre de locos. Martínez erró un penal clave y el equipo de Gustavo Quinteros se metió en zona de playoffs.
POR REDACCIÓN
En una tarde cargada de tensión y emociones extremas, Independiente se hizo fuerte en su casa y derrotó por 1-0 a Racing Club en una nueva edición del Clásico de Avellaneda. El encuentro, válido por la fecha 13 del Torneo Apertura, dejó al "Rojo" en puestos de clasificación y hundió en el lamento a la "Academia".
El gran héroe de la jornada fue Gabriel Ávalos, quien a los 80 minutos del segundo tiempo aprovechó un buscapié de Montiel para empujar la pelota a la red y desatar la locura en el Libertadores de América-Ricardo Enrique Bochini. Con este resultado, el local llegó a los 17 puntos y se metió en la zona de playoff de la Zona A.
La historia pudo ser muy distinta para los dirigidos por Gustavo Costas. En la primera mitad, Racing tuvo la oportunidad de oro desde los doce pasos. Sin embargo, Adrián "Maravilla" Martínez intentó picar el penal con excesiva confianza y la pelota se fue por encima del travesaño, dejando mudos a los hinchas académicos.
Martínez vivió una tarde para el olvido: además del penal errado, en el complemento no logró empujar un balón debajo del arco que parecía el gol del triunfo visitante.
En la segunda parte, Independiente mostró otra cara. Avisó con un remate de Iván Marcone que Cambeses logró rechazar y una volea de Malcorra que fue despejada sobre la línea por Cannavo. La insistencia tuvo premio en el cuarto de hora final, cuando la aparición de Ávalos sentenció la historia.
Tras el festejo, Independiente ya pone la mirada en su próximo compromiso: el sábado visitará a Boca Juniors en la Bombonera. Por el lado de Racing, el panorama es movido; este martes viajará a Bolivia para debutar en la Copa Sudamericana ante Independiente Petrolero, y el domingo 12 recibirá a River Plate en el Cilindro.
Con este triunfo, el orgullo de Avellaneda se tiñe de rojo, dejando a Independiente con el impulso anímico ideal para el cierre de la fase regular.