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Departamentales > La historia de una disputa colosal

Los corto circuitos entre el Concejo Deliberante y la Intendencia de Angaco

Las denuncias cruzadas entre los dos poderes municipales (legislativo y ejecutivo) vienen desde hace años. Aquí una breve reseña de las denuncias y cruces políticos en el departamento angaquero

POR REDACCIÓN

17 de octubre de 2019

El primer conflicto se desató allá por el 2017 cuando el intendente José Castro José Risueño (concejal del palo oficialista), se separan con una fuerte discusión por supuestas cuestiones de poder, ideológicas, y hasta algunos manifiestan, de ética.

Luego el jefe comunal radica una denuncia Contra Risueño por graves acciones administrativas (pedido de aumento de sueldo, maquinarias del estado para trabajo en su quinta particular, y pedido de viáticos para realizar un viaje familiar). Y al tiempo, la contraofensiva de Risueño: una denuncia sobre un gasto exorbitante de combustible para las movilidades oficiales. Causa que termina, en el 2018, con una sesión caliente, en donde Mario Pacheco (alfil del oficialismo) fue separado del cargo de presidente del Concejo, puesto al que asume Risueño.

A esa altura los ánimos entre los dos poderes eran calientes. Y cuando empezaron con el armado de las listas para las elecciones del 2019, combustible al fuego. Es que ni Valeria Garay ni Mario Pacheco (los dos concejales oficialistas que quedaban en el Concejo) ocupaban cargos que ellos pretendían en las listas de José Castro.

A partir de ese momento, el intendente Castro, prácticamente, se queda solo y sin representantes en el Concejo.

Pacheco lo denuncia públicamente, a través de los medios, que estaba vendiendo lotes de los programas municipales (Mi Lugar en el Mundo y Techo Seguro), sin tenerlos a nombre del municipio.

Castro se defiende, cruza a Pacheco y lo tilda de “mentiroso” y “traicionero”. Y al actual diputado,  Carlos Maza Pezé (futuro intendente departamental), de irresponsable, porque nunca lo vio por el municipio en su  gestión.

Ante este cuadro, el desenlace de hoy, era previsible.

Castro se peleó con todos y no podía ni siquiera pensar en equivocarse.

Es que había todo un Concejo Deliberante y un diputado, que lo tenían en la mira.

Y así fue que una  máquina municipal trabajando en un terreno privado (supuestamente propiedad del jefe comunal), fue el motivo perfecto para ganar la pulseada.

Hoy el Poder Ejecutivo está nocaut y el Concejo Deliberante y la oposición angaquera, canta victoria.

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