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Recrearon la foto Earthrise del Apolo 8 y también del lado oscuro de la Luna
La misión Artemis II logró capturar una imagen de la Tierra desde la cara oculta de la Luna que recuerda a la histórica “Earthrise” del Apolo 8. A su vez, también fotografió el lado oscuro de la Luna.
POR REDACCIÓN
La misión Artemis II volvió a hacer historia al recrear una de las imágenes más icónicas de la exploración espacial: la fotografía de la Tierra emergiendo sobre el horizonte lunar, conocida como “Earthrise”, tomada por primera vez en 1968 durante el programa Apolo.
Durante su paso por la cara oculta de la Luna, los astronautas a bordo de la nave Orion lograron capturar una “puesta de la Tierra”, es decir, el momento en que el planeta desaparece detrás del satélite, y luego su reaparición, replicando el mismo fenómeno observado por la tripulación del Apolo 8 hace más de medio siglo.
La imagen original fue tomada por el astronauta William Anders y se convirtió en un símbolo global al mostrar por primera vez a la Tierra desde la órbita de otro cuerpo celeste. En aquella misión, los tripulantes fueron los primeros humanos en ver el planeta completo y observar el lado oculto de la Luna.
Ahora, Artemis II retoma ese legado con tecnología moderna, captando imágenes en alta definición que no solo evocan aquel momento histórico, sino que también lo actualizan en el contexto de una nueva era de exploración espacial.
El registro se produjo el 6 de abril de 2026, en pleno sobrevuelo lunar, cuando la tripulación también alcanzó una distancia récord respecto a la Tierra, superando incluso marcas establecidas en misiones anteriores.
Además de la recreación de la icónica imagen, la misión permitió obtener vistas inéditas de la cara oculta de la Luna y observar fenómenos únicos, como un eclipse solar visto desde la órbita lunar, algo imposible de presenciar desde la Tierra.
Este hito no solo tiene valor simbólico, sino también científico y tecnológico. La capacidad de la nave para operar durante períodos sin comunicación (como los minutos en los que queda oculta tras la Luna) es clave para futuras misiones más lejanas, incluso hacia Marte.
Así, Artemis II no solo revive uno de los momentos más emblemáticos de la historia espacial, sino que también consolida el puente entre el pasado del programa Apolo y el futuro de la exploración humana del espacio profundo.