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Se celebra el Día de Hachiko, el perro que esperó a su dueño durante años
Cada 8 de abril Japón recuerda al Akita que esperó en la estación de Shibuya, en Japón.
POR REDACCIÓN
Este 8 de abril, el mundo se rinde ante un nombre que es sinónimo de lealtad absoluta: Hachiko. El perro de raza Akita Inu, que se convirtió en un ícono nacional de Japón en 1931, es recordado por su conmovedora historia de devoción incondicional hacia su dueño, el profesor Hidesaburo Ueno.
Nacido en 1923 en Odate, Hachiko llegó a la vida de Ueno en enero de 1924. Durante 16 meses, el vínculo entre ambos fue inquebrantable; el animal acompañaba diariamente al profesor hasta la estación de Shibuya y lo esperaba cada noche para regresar juntos a casa. Sin embargo, el 21 de mayo de 1925, el destino cambió para siempre: Ueno falleció de una hemorragia cerebral mientras dictaba clases y nunca regresó a la estación.
Una espera de diez años
Lo que siguió al fallecimiento del profesor transformó a Hachiko en una leyenda. Pese a ser llevado con otras familias y finalmente con el jardinero de Ueno, el perro regresaba cada tarde a la estación de Shibuya. Allí, sentado en el mismo lugar, esperó en vano durante casi una década hasta su propia muerte en 1935.
La historia ha calado tan profundo que, en Japón, a los escolares se les enseña sobre "Chuken Hachiko" (el leal perro Hachiko) como un modelo de conducta. Según la profesora Christine Yano, de la Universidad de Hawái, Hachiko representa al ciudadano ideal por ser "leal, confiable y obediente".
Un éxito que trasciende fronteras y formatos
El impacto de este sabueso blanco-crema ha sido global:
- Cine: Además de la recordada versión japonesa de 1987 y la famosa película de Richard Gere (2009), actualmente una nueva cinta china sobre su vida es un éxito absoluto en taquilla.
- Monumentos: Existe una estatua de bronce en su honor frente a la estación de Shibuya, sitio de peregrinación para miles de turistas. La original, de 1934, fue fundida durante la Segunda Guerra Mundial, pero reconstruida por su inmenso valor simbólico.
- Cultura Pop: Su figura ha llegado incluso a series de ciencia ficción como Futurama.
El perro que nunca se movió del ataúd
La biógrafa Mayumi Itoh relata que el día del velatorio de Ueno, Hachiko olió a su dueño desde afuera, entró a la sala, se arrastró debajo del ataúd y se negó a moverse. Ese fue solo el inicio de una historia de amor que hoy, 8 de abril, vuelve a emocionar a millones de personas que ven en él la máxima expresión de la fidelidad.