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Según Indec la pobreza del Gran San Juan bajó al 34% pero creció la desigualdad
El análisis estadístico indica que la zona urbana provincial logró reducir las tasas de pobreza y de indigencia. Pero los ingresos de los sectores más vulnerables crecieron por debajo de la inflación.
Por Raúl Caliva Hace 2 horas
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) emitió un nuevo informe técnico sobre la pobreza y la indigencia en Argentina. El dato global que destaca, es que en el país hay un 28,2% de personas bajo la línea de pobreza y que representa una mejoría respecto a períodos previos debido a que los ingresos familiares aumentaron por encima del costo de las canastas básicas.
Este informe constituye un análisis exhaustivo de las condiciones de vida y la capacidad de consumo de los hogares argentinos. Pero al desglosar por regiones geográficas, precisamente en Cuyo, el informe detalla que, el aglomerado urbano del Gran San Juan, durante el segundo semestre de 2025, registró una tasa de pobreza del 34,0% en personas y del 25,5% en hogares. En cuanto a la indigencia, las cifras fueron significativamente más bajas, afectando al 3,4% de las personas y al 2,9% de los hogares.
Al hacer la comparación nacional, solo San Juan presenta un nivel de pobreza (34,0%) superior al promedio nacional de los 31 aglomerados urbanos (28,2%). No obstante, su tasa de indigencia (3,4%) es notablemente inferior a la media nacional (6,3%).
Pero dentro de la Región Cuyo, el Gran San Juan es el aglomerado con la tasa de pobreza más alta, superando al Gran Mendoza (31,9%) y al Gran San Luis (30,1%). En cambio, comparte con San Luis el nivel más bajo de indigencia de la región (3,4%), posicionándose mejor que Mendoza (5,5%) en este indicador crítico.
Evolución 2024-2025
Lo que revela el informe de Indec, se puede analizar que la situación social en San Juan ha mostrado una tendencia de mejora sostenida a lo largo de los últimos tres semestres reportados.
Se evidencia un descenso de la pobreza, del 42,3% (segundo semestre de 2024) al 36,0% (primer semestre de 2025), llegando finalmente al 34,0% en la actualidad.
Mientras que, en la indigencia, también hubo una reducción respecto al segundo semestre de 2024 con una caída más pronunciada, pasando de un 7,0% a un 3,4% al finalizar el 2025.
Contexto Económico
Este descenso en los indicadores de privación, coincide con una mejora en las variables de ingresos y empleo en Gran San Juan. La suma del ingreso total familiar aumentó un 24,2% respecto al semestre anterior, superando el incremento de las canastas regionales de Cuyo, que fueron del 11,8% para la alimentaria y 11,1% para la total.
En cuanto a la tasa de empleo, se situó en el 44,0%, lo que representa un leve incremento del 1,9% en comparación con el primer semestre de 2025. Entre los factores explican la mejora en los ingresos, se explica por el crecimiento de los ingresos monetarios que superó ampliamente el aumento del costo de vida regional.
La Canasta Básica Total (CBT) en la región Cuyo aumentó un 11,1% y la Alimentaria (CBA) un 11,8%, la suma del ingreso total familiar (ITF) en San Juan creció un 24,2%. Esta brecha positiva permitió que más hogares cubrieran sus necesidades básicas.
Sin embargo, el principal motor de la mejora fue el componente laboral. La suma de los ingresos provenientes del trabajo creció un 25,1% respecto al semestre anterior. Asimismo, el ingreso medio de la ocupación principal en el aglomerado urbano sanjuanino tuvo un alza del 17,5%. Pero no hay que dejar de lado otro factor, el aumento de los ingresos no laborales, que son los que no dependen del mercado de trabajo (como jubilaciones, pensiones o asignaciones) y los que provienen de la renta directa o intereses financieros. En este último ítem, hubo también un desempeño sólido, con un incremento del 21,9%.
La tasa de empleo en el Gran San Juan subió del 43,2% al 44,0%, lo que representa un incremento del 1,9% en la cantidad de personas ocupadas respecto al primer semestre de 2025. Esto quiere decir que la combinación de una mayor tasa de empleo y ajustes salariales y o laborales que duplicaron la variación de las canastas básicas fueron los pilares que explicaron el fortalecimiento de los ingresos en San Juan al cierre de 2025.
Otros indicadores a tener en cuenta
Para profundizar sobre el panorama sanjuanino, el informe solo se limitó a evaluar la evolución del período 2024 y 2025 en el conglomerado urbano del Gran San Juan. Según la muestra proyectada para este periodo, el universo total analizado es de 560.890 personas distribuidas en 172.112 hogares.
El informe no incluye datos de localidades rurales o periféricas que estén fuera del área urbana definida por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). Más allá de los porcentajes, el informe permite cuantificar el volumen de población afectada en el aglomerado. En la zona del Gran San Juan existen 190.697 personas (en 43.946 hogares) cuyos ingresos no alcanzan para cubrir la Canasta Básica Total. Además, dentro de ese grupo, unas 18.978 personas (en 4.992 hogares) no logran cubrir siquiera la Canasta Básica Alimentaria.
Aunque el ingreso familiar promedio en San Juan creció un 24,2%, el informe revela una disparidad según el estrato social. La suma del ingreso total familiar para los sectores más vulnerables aumentó solo un 9,8% respecto al semestre anterior. Este crecimiento del 9,8% en los sectores bajos estuvo por debajo del aumento de las canastas regionales (11,8% para alimentos y 11,1% para el total de bienes y servicios), lo que sugiere que la mejora general de los indicadores en la provincia fue impulsada principalmente por los estratos medios y altos.
Esto dato es revelador, porque da indicio que las personas u hogares de ingresos altos mejoraron su situación de ingresos y consumo significativamente, pero no así en el mismo ritmo y nivel respecto a los que tienen ingresos bajos. Lo que permite confirmar, es que se produjo un fenómeno de aumento de la brecha de ingresos, lo que sugiere a la vez un incremento en la desigualdad interna del aglomerado durante ese período.
La disparidad en el crecimiento de ingresos, se observa que la economía general de Gran San Juan, mostró una mejora notable, pero no se distribuyó de manera equitativa. La suma del ingreso total familiar (ITF) creció un 24,2%. El ingreso del “estrato bajo” para los hogares -con el 40% de menores ingresos- el aumento fue de apenas un 9,8%.
Esto conlleva a comprender que hubo una pérdida del poder adquisitivo para los más pobres y para los indigentes mayor que aquellos que tienen ingresos altos.Al comparar estos incrementos con la evolución de los precios regionales (Cuyo), se observa que los sectores más vulnerables de San Juan no lograron empatar el costo de vida básico. La Canasta Básica Total (CBT), que marca la línea de pobreza, aumentó un 11,1%. Y la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca la línea de indigencia, aumentó un 11,8%.
En conclusión, los ingresos del estrato bajo crecieron solo un 9,8%, estos hogares perdieron capacidad de consumo frente a las canastas básicas, mientras que los sectores de ingresos medios y altos (que empujaron el promedio general al 24,2%) mejoraron su situación de manera considerable.
Por lo tanto, la mejora de los indicadores de pobreza e indigencia fue impulsada fundamentalmente por los estratos de mayores ingresos, mientras que los sectores más pobres vieron sus ingresos crecer por debajo de la inflación de los alimentos y servicios básicos, ensanchando la distancia entre los extremos de la pirámide social en la jurisdicción. En concreto, la brecha de desigualdad aumentó.