Viernes 22 de Mayo
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Deportes > Buenos Aires

Aparecieron pasacalles con un fuerte mensaje en el predio de Boca

El plantel xeneize retomó los entrenamientos bajo un clima tenso. Los pasacalles expresan el sentimiento de injusticia del club.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
El predio de Ezeiza amaneció con carteles que reflejan el malestar del club.

El plantel de Boca Juniors retomó sus entrenamientos este viernes en un clima de tensión evidente. Al llegar al predio de Ezeiza, jugadores y cuerpo técnico se encontraron con una serie de pasacalles que colgaban en los accesos con la leyenda "Boca contra todos". El mensaje, que también se replicó en las inmediaciones de la Bombonera, no lleva firma ni responsable visible, pero encierra el sentimiento generalizado dentro del mundo xeneize tras el agónico empate 1-1 frente a Cruzeiro por la Copa Libertadores.

La bronca del hincha y de los propios protagonistas apunta directamente a la actuación del árbitro venezolano Jesús Valenzuela. El arbitraje fue el epicentro de los reclamos inmediatos post partido, desde la voz de Leandro Paredes en el campo de juego hasta las declaraciones de Miguel Merentiel en redes sociales y las críticas de Claudio Úbeda en conferencia de prensa.

Aunque desde la dirigencia no hubo un pronunciamiento oficial en off, la postura es clara: evitar que la tensión escale a niveles que puedan perjudicar el rendimiento deportivo. La decisión institucional es dejar que "el agua baje" y mantener el foco en la definición de la fase de grupos.

La institución busca proteger la concentración del plantel, entendiendo que el margen de error es mínimo. El objetivo inmediato es el último compromiso de la fase de grupos, el cual se disputará el jueves 28 en Santiago ante Universidad Católica. El recuerdo del triunfo obtenido ante el conjunto chileno en el inicio del certamen alimenta la esperanza de una clasificación que, pese a los contratiempos arbitrales, sigue dependiendo de ellos mismos.

De esta manera, el "Boca contra todos" se erige como el grito de guerra tácito con el que el club pretende blindarse de cara al tramo final de la Copa, transformando la sensación de injusticia en el motor necesario para buscar el pase a los octavos de final.

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