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Chip sexual masculino: beneficios, riesgos y cuándo usarlo
El urólogo y especialista en estética genital masculina, Domingo Pavon explica qué son los pellets de testosterona, cómo funcionan y en qué casos se recomiendan.
Por Brenda Uñate Hace 2 horas
En una nueva emisión de Salud & Bienestar, el programa que se transmite por HUARPE TV (19.2 TDA), Kick y YouTube, el foco estuvo puesto en un tema que genera curiosidad y también dudas: el llamado “chip sexual masculino”. Para abordar esta práctica, visitó el estudio el doctor Domingo Pavon, urólogo especializado en estética genital masculina, quien aclaró conceptos, desarmó mitos y puso el eje en la importancia del diagnóstico médico.
Desde el inicio, el especialista marcó una diferencia clave: “tengo que decirte que chip sexual es más un término comercial, nosotros en medicina hablamos de pellets de testosterona”. Se trata de pequeños implantes subcutáneos que liberan esta hormona de manera progresiva en el organismo, durante un período que puede extenderse entre cuatro y ocho meses.
Qué son y cómo actúan en el cuerpo
Los pellets son cilindros diminutos que contienen testosterona bioidéntica, es decir, con la misma estructura que la hormona que produce naturalmente el cuerpo masculino. Se colocan bajo la piel, generalmente en la zona glútea o lumbar, mediante un procedimiento ambulatorio con anestesia local.
Una vez implantados, comienzan a liberar la hormona de forma sostenida. “Se colocan de acuerdo a la cantidad necesaria que tiene el paciente”, explicó Pavon, destacando que no se trata de un tratamiento estándar sino personalizado.
El objetivo es suplir un déficit hormonal comprobado. En ese sentido, el médico insistió en que el primer paso siempre es el diagnóstico: análisis de sangre, examen físico y evaluación clínica. “Hay que detectar si el paciente puede estar con sintomatología de andropausia”, señaló, en referencia a la disminución progresiva de testosterona con la edad.
Entre los síntomas más frecuentes aparecen la baja energía, disminución de la fuerza, cambios en el ánimo y, especialmente, problemas en la libido o la función sexual. Sin embargo, el especialista fue claro: “no todo eso quiere decir que te falte testosterona”.
Beneficios, riesgos y uso responsable
Cuando el tratamiento está bien indicado, los resultados pueden ser significativos. “El paciente cambia 180 grados su calidad de vida”, aseguró Pavon. La mejora abarca no solo lo sexual, sino también aspectos como la vitalidad, la autoestima y la capacidad de encarar proyectos.
Sin embargo, el profesional advirtió sobre los riesgos de un uso indebido. Al tratarse de una terapia de reemplazo hormonal, su aplicación sin necesidad puede generar efectos adversos. “Si uno coloca un pellet en un paciente que no lo requiera, podríamos tener problemas como aumento del hematocrito, trastornos en el colesterol o alteraciones prostáticas”, explicó.
También remarcó que no todos los hombres son candidatos. “No es para cualquiera, es para quien realmente lo necesite”, afirmó. En este punto, cuestionó la sobreindicación que a veces se observa, impulsada por tendencias en redes sociales o promesas de soluciones rápidas.
En cuanto al procedimiento, es sencillo y con bajo riesgo inmediato. Las complicaciones locales son poco frecuentes y suelen limitarse a un leve sangrado. Sin embargo, una vez colocado el pellet, no se puede revertir fácilmente. “La única forma sería retirarlo y eso ya no es aconsejable”, aclaró.
Finalmente, el mensaje del especialista fue más amplio: promover una mirada integral sobre la salud masculina. “El varón tiene derecho también a cuidarse”, expresó, invitando a dejar atrás prejuicios y consultar con profesionales capacitados.
La recomendación es clara: ante la duda, acudir a un urólogo o especialista de confianza. Porque más allá del nombre atractivo, el llamado “chip sexual” es un tratamiento médico que requiere evaluación, criterio y seguimiento.