Judiciales > Hay un detenido
Dos hermanitas denunciaron en su escuela que un familiar las abusaba
La justicia actuó en menos de 24 horas tras la denuncia de las hermanitas en su escuela. Un familiar quedó preso por tres meses mientras avanza la investigación por abuso sexual.
POR REDACCIÓN
En un nuevo caso que conmueve a la provincia, dos hermanas de 9 y 13 años lograron romper el silencio en el ámbito escolar para denunciar los abusos sexuales que sufrían por parte de un familiar. La rápida intervención de las autoridades educativas y judiciales permitió la detención del acusado en menos de 24 horas.
Fue en el establecimiento educativo al que asisten las menores donde las niñas encontraron el valor para hablar. Al escuchar el relato, directivos y docentes activaron de inmediato los protocolos de urgencia ante la sospecha de violencia intrafamiliar. La denuncia llegó a la fiscal de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI ANIVI), Andrea Insegna, quien impulsó las actuaciones correspondientes. La justicia actuó con celeridad y logró la detención del sospechoso, identificado como F.J.M., en menos de un día.
En la audiencia de formalización, el juez de Garantías Eugenio Barbera ordenó el traslado inmediato del imputado al Penal de Chimbas, donde permanecerá por un periodo de tres meses mientras avanza la investigación. La fiscalía fundamentó el pedido de prisión preventiva en la gravedad de la pena que podría corresponder al delito imputado y en el riesgo de obstrucción, dado que el acusado ya posee antecedentes penales. De esta manera, se busca evitar que pueda influir en las menores antes de que presten declaración en Cámara Gesell, un espacio diseñado para garantizar la escucha de los niños sin revictimización.
Desde el Poder Judicial destacaron el rol fundamental que están cumpliendo los gabinetes psicopedagógicos y el personal docente en la detección temprana de este tipo de delitos. Fuentes judiciales señalaron que, gracias al compromiso de los equipos escolares, cada vez son más las causas que logran judicializarse.
Las identidades de las hermanitas, de 9 y 13 años, se mantienen en estricta reserva para proteger su integridad física y psicológica durante el proceso de revinculación familiar y contención terapéutica. El caso sigue en investigación, mientras las menores reciben acompañamiento profesional especializado.