Viernes 29 de Mayo
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Deportes > Fútbol

El análisis táctico de O'Higgins, rival de Boca en la Copa Sudamericana

Boca enfrentará a un O’Higgins intenso y veloz que ya sorprendió a varios gigantes sudamericanos.

POR REDACCIÓN

Hace 3 horas
El equipo chileno apuesta por presión y transiciones rápidas ofensivas.

La eliminación de Boca de la Copa Libertadores dejó una herida profunda en el mundo xeneize y abrió un nuevo desafío internacional: el cruce frente a O’Higgins por la Copa Sudamericana. El equipo chileno, que viene creciendo en silencio en el continente, aparece como un rival incómodo por su disciplina táctica, intensidad física y velocidad para atacar espacios.

El conjunto de Rancagua mostró personalidad en la actual temporada internacional. Primero sorprendió al eliminar a Bahía en Brasil durante las fases previas de la Libertadores y luego logró mantenerse competitivo en Sudamericana frente a rivales de mayor presupuesto. Ese recorrido fortaleció a un plantel que se siente cómodo jugando bajo presión y que suele potenciarse ante equipos grandes.

En lo táctico, O’Higgins suele trabajar con un esquema flexible que parte desde un 4-1-4-1 o un 4-3-3 dependiendo del rival. La principal virtud está en la presión sobre la salida rival y en la velocidad de las transiciones. El equipo intenta recuperar rápido y atacar antes de que el adversario pueda reorganizarse defensivamente. En varios partidos internacionales mostró un bloque corto, líneas compactas y mucha agresividad para disputar segundas pelotas.

Entre los futbolistas más destacados aparece el arquero Omar Carabalí, clave en definiciones importantes y con gran capacidad de reacción en el uno contra uno. En defensa sobresalen Alan Robledo y Felipe Faúndez por intensidad y juego aéreo, mientras que en la mitad de la cancha Martín Sarrafiore aporta claridad para iniciar ataques rápidos. Más adelante, Bryan Rabello aparece como uno de los jugadores más desequilibrantes gracias a su pegada y movilidad cerca del área.

El aspecto que más puede complicar a Boca es la velocidad de los extremos y la decisión para atacar espacios vacíos. O’Higgins no necesita dominar la posesión para lastimar. Muchas veces espera ordenado y acelera con pocos pases, aprovechando errores defensivos o retrocesos lentos del rival. Además, el equipo chileno suele mantener intensidad alta incluso en escenarios adversos, algo que ya quedó demostrado en Brasil frente a Bahía.

Para Boca, el cruce aparece como una oportunidad de recuperación internacional, aunque también como una serie riesgosa. Tras la eliminación en la fase de grupos de la Libertadores, el margen de error será mínimo y el contexto emocional jugará un papel importante. Del otro lado estará un O’Higgins que llega sin presión, pero con una estructura táctica capaz de incomodar a cualquier grande sudamericano.

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