Miércoles 27 de Mayo
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Cultura > Impactante

El dolor de un famoso: “Hice 10 tratamientos para tener a mi segunda hija”

El conductor relató los 11 tratamientos y el riesgo de vida que atravesó su esposa en la búsqueda de su segunda hija.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora
El periodista se formó como locutor nacional en el ISER.

Nicolás Magaldi se sentó con Pampita para abrir su corazón sobre el retiro temporal de los medios y la batalla silenciosa que libró junto a Betiana Wolenberg. El periodista nacido en San Juan el 19 de enero de 1987 recordó que en el punto más alto de su carrera, tras pasar por señales como C5N o El Trece y ciclos como Intratables, decidió dar un paso al costado.

Durante la charla, explicó que pasaron por situaciones límite mientras buscaban agrandar la familia tras el nacimiento de Bautista. Todo comenzó con un viaje a la Patagonia para una carrera llamada El Cruce.

Al enterarse de que esperaban un bebé, su reacción fue de pura emoción: "¡Wow! Increíble". Sin embargo, el viaje en Neuquén se tornó dramático cuando su mujer empezó con dolores. El conductor relató que cuando llegaron a la clínica el obstetra les dijo que parecía un embarazo ectópico.

"Es un embarazo fuera de lugar que se gesta en una trompa, ¡y llegué a sentir que perdía a mi mujer!", confesó Nicolás sobre el riesgo de muerte que enfrentó Betiana. En medio de la angustia, un médico fue tajante al decirles que "Ustedes no van a ser papás otra vez". Magaldi admitió que "Lloré porque sentí que la perdía. Fue un momento de mierda. Fue un momento espantoso".

Tras la operación, el médico le dijo que "Ya salió bien, está bien de la cirugía". A pesar del dolor, Betu le pidió que "Yo necesito que vayas a hacer la carrera". El conductor describió que "Arranco la carrera, me empiezo a despejar, subo el Cerro Bayo. Cuando estoy bajando, me empieza a temblar el cuerpo".

Allí sufrió un colapso emocional. "Lo que llaman como un ataque de pánico, me desbordé", explicó sobre el instante en que decidió abandonar para reencontrarse con ella.

La búsqueda continuó con 11 tratamientos de fertilidad in vitro. Nicolás intentaba ponerle humor a la situación cuando entregaba las muestras diciendo "Acá está lo mío, maestro" y al regresar a casa bromeaba con su esposa diciéndole "Betu, no sabes cómo me aplaudieron. Bien, campeón, Thor".

Sin embargo, también enfrentaron un embarazo anembrionado que derivó en un raspaje. "Es muy invasivo, es fuerte, lo que pasamos es fuerte", sentenció el locutor. Sobre el proceso científico, destacó que "A Cata la conocimos desde que era una célula" y agregó que para él la vida empieza "Cuando se implanta".

El camino no fue fácil y las preguntas sociales dolían. El periodista señaló que "Aparecía gente que decía: ‘Ey, Nico, dale, ¿para cuándo el segundo? Capo, ¿eh?’. Y para mí era una piña en la cara o en la boca del estómago".

También recordó comentarios que recibía Betiana como "Vos te tenés que relajar. Cuando te relajes, vas a quedar embarazada". Magaldi admitió que durante el proceso no se permitió estar mal y se sinceró diciendo que "Fui bastante porquería conmigo, digamos. No tenía esa capacidad de registrar lo que me pasaba a mí".

Durante la entrevista, Magaldi también analizó a sus colegas. Sobre Jorge Rial fue crítico al decir que "No es la persona, ni profesional, que quisiera ser". Respecto a Marley, consideró que "Creo que es una estrella de un canal... y también creo que debe algunas respuestas públicas que quizá no ha dado".

En cambio, fue muy agradecido con Marcelo Tinelli, asegurando que "Él te mira y te toca con la varita, te eyecta" y que como profesional es "Admirable". Finalmente, sobre Mario Pergolini opinó que "Envejeció muy bien" y que "Está mucho más humanizado".

La historia de amor con Betiana comenzó por Instagram tras ver una publicidad. "No, qué linda que es esa chica, Estefi, por Dios", recordó que le dijo a su amiga. Ella le respondió que "Es re para vos" y él comenzó a escribirle palabras como "Bella" para llamar su atención. Hoy, con la pequeña Cata en brazos, agradece a la medicina y a la fe. "La medicina es mágica, mi mayor respeto a ellos, porque gracias a ellos hoy tenemos a nuestra bendición", concluyó el conductor que incluso se tatuó a la Virgencita de la Dulce Espera tras visitar su misa después de pensar "Bueno, ojalá nos toque esta película".Él cerró con una reflexión profunda sobre la empatía al decir que "Uno nunca sabe la lucha por la que está atravesando ninguna persona".

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