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El secreto de las galletitas de batata que son furor en redes
Descubrí las Mbatata Cookies de Malawi, una opción nutritiva con textura de budín ideal para tardes de otoño frescas.
POR REDACCIÓN
Las tardes de otoño se renuevan con una propuesta que llega desde Malawi para transformar la merienda de una manera saludable. Se trata de las Mbatata Cookies, una preparación que utiliza el puré de batata como base para lograr un resultado sorprendente y rendidor.
El informe de cocina explica que estas piezas “tienen una textura distinta a la de las cookies clásicas: son tiernas, húmedas y con un interior parecido al de un budín suave”. Esta receta permite obtener de 20 a 25 unidades en un tiempo total de 40 minutos.
La elección de este ingrediente principal no es casual, ya que en su lugar de origen las batatas son valoradas por ser “ricas en antioxidantes, en fibra y carbohidratos complejos”. En este plato “la batata aporta humedad natural y un dulzor suave” y asegura que “la masa lleva poca grasa comparada con otras cookies”.
Para quienes deseen variar el sabor, se sugiere el uso de batatas moradas o boniatos, aunque se aclara que “la batata asada da más sabor y una textura más seca que la hervida”. También se menciona que estas galletitas “combinan perfecto con canela, nuez moscada y frutos secos”.
Para iniciar la preparación, se debe precalentar el horno a 180 grados y forrar una placa con papel manteca. El proceso consiste en mezclar una taza de puré con un huevo, 60 mililitros de leche y 60 gramos de manteca derretida o aceite neutro.
Una vez obtenida una consistencia cremosa, se agregan 100 gramos de azúcar rubia o mascabo y se incorporan los secos tamizados: 150 gramos de harina común, dos cucharaditas de polvo para hornear, una cucharadita de canela y una pizca de sal. Finalmente, se suma media taza de pasas de uva y, si se prefiere, nueces picadas o coco rallado.
Respecto al armado, se indica que “se pueden hacer rústicas, dejando caer cucharadas sobre la placa, o estirarlas y cortarlas con moldes”. Es habitual verlas con forma de corazón en referencia a la hospitalidad del pueblo africano.
La cocción lleva entre 12 y 15 minutos hasta que los bordes se doren ligeramente. Es fundamental dejarlas enfriar antes de manipularlas, ya que salen muy frágiles del horno. Si se guardan en un envase hermético, mantienen su frescura por tres días.