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Opinión > Hablemos en serio

Gobernador o estadista: de Sergio depende

De Sergio depende.

A una semana de la convocatoria y puesta en modo de trabajo, la mesa del Consenso Sanjuanino convocada por el gobernador provincial, dio muestras claras de lo que anticipé como opinión personal: las formas no son las adecuadas.

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Ha recibido algunas críticas sectoriales la convocatoria que la ven como una estrategia política personal de Uñac al lanzar esta convocatoria, y aquí quiero recodar algunos tips.

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Conozco a Sergio Uñac desde hace muchos años, tuve largas charlas con el en mi función periodística, inclusive cuando aún no se animaba a pasar la calle 5 con su mirada y estrategia política. Inclusive en algunas charlas hechas entrevista hablamos de su infancia y su deseo de jugar en el corralón frente a su casa y que le encantaba pesarse en la balanza de ese lugar, el incendio del negocio de su padre, la reunión con sus amigos bajo una palmera y muchas anécdotas más, pero también hablamos y mucho de política y sobre todo de gestión.

En aquel entonces, como dos décadas atrás, Sergio por entonces, Señor Gobernador por ahora, me hablaba de planificación estratégica, yo le hablaba de Issue Management por mi experiencia privada, y así las charlas se hacían interesantes, pero su visión de gestión, siempre estuvo centrada en la estrategia planificada de gobierno.

Con el tiempo, lo que para mi no fue sorpresa, apareció como el primer municipio de la Argentina que realizó una planificación estratégica, con sus errores y virtudes, Pocito allí estuvo. Esto después de mucho tiempo le valió un premio y reconocimiento de los municipios iberamericanos que “le reconocieron su desempeño como intendente de Pocito, donde lideró una gestión en pos del desarrollo planificado, local y regional.” (SIC) 

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Dicho esto como introito, sostengo que el llamado al consenso para la planificación, no es producto del COVID, sino que esta pandemia le dio la oportunidad al hoy gobernador Uñac a mostrar su modo de gestión y mirada política: Planificar estratégicamente un modelo de sociedad.

Allá por el 2007 en la legislatura provincial se sacudió la mayoría autoritaria pejotista con un proyecto de ley del entonces diputado Enrique “Oso” Castro, de raigambre camionero pero de visión estratega; por el que disponía la creación de una comisión para establecer las políticas de Estado para San Juan, pensando en el 2030. Sin más ni menos, que la mesa del disenso tuviera la mayor cantidad de sillas ocupadas, y de allí naciera el gran consenso social sanjuanino.

La respuesta fue inmediata, Gioja lanzó la convocatoria del Plan Estratégico San Juan 2030, pues claro y lógico, ¡cómo podía ser que un camionero diputado y entonces opositor le marcara la cancha nada menos que a José Luis!, fue la primera reacción de quienes estrechos de mente abundan en la política sanjuanina, y que calientan oídos de quienes deciden.

Ese plan San Juan 2030, fue, es y seguirá siendo un fracaso. Está demostrado. Nada me avala o me ayuda a pensar distinto.

Así es como la sociedad pierde, pero no importa, el kiosquito propio es más importante, como digo siempre; por esas actitudes egocéntricas y malvadas a los argentinos nos identifica entre otras cosas; el Malbec, el dulce de leche, el Tango, Maradona, Messi y el CORTO PLAZO.

Hoy la situación emerge distinta, pero el estratega en política siempre tiene obstáculos, veamos algunos:

  • Choca con la lente del corto plazo, ADN de los principales dirigentes políticos.
  • No convence a las bases partidarias, que ven al ingreso de extraños como una amenaza a sus kiosquitos de intercambio de beneficios, cargos y poder.
  • Los opositores miran la situación con la óptica del “no podemos ser socios, debemos mantener nuestro rol opositor. Si estamos adentro no podremos criticar”.
  • Y la verdad con lo dicho, ya sufrí un asco prematuro… no sigo.

Lo que queda clarísimo como el agua de manantial, es que no se piensa en la sociedad en su conjunto como fin último de las acciones, todo eso si lo escuchó no es más que un verso de ocasión, está demostrado.

Con todo esto, apareció para sorpresa de propios y ajenos la convocatoria para delinear el post pandemia.

Es correcto que así sea, porque la convivencia con la pandemia y sus males producidos: sanitarios, educativos, económicos, culturales, etc., es una responsabilidad de gobierno, pero el San Juan que sigue, debiera ser una responsabilidad de todos. Ahí mi aprobación a la convocatoria, pero…

Si; tengo peros, y es fundamentalmente a las formas de sentar a la mesa a muchos que son más de lo mismo. Deben darse cuenta que la sociedad reclama un cambio generacional de todos los estamentos institucionales: la política debe renovarse, los dirigentes empresarios también, la CGT debe respirar nuevos aires; sin despedir a los “veteranos”, muy por el contrario, sentarlos a la mesa de las opiniones, pero sin voto.

¿Y entonces? Pues allí aparecerá la planificación en serio, porque las nuevas dirigencias están acostumbradas a convivir con la planificación y fijación de objetivos a largo plazo, serán estos entonces quienes mejor entenderán lo que considero una convocatoria genuina y que nace del planificador innato que tiene Uñac.

Esto no es diseñar un documento, firmarlo y hasta hacerlo ley. Eso es un juego de niños.

Fijar políticas de Estado y caminos a realizarlas, con las diferencias que puedan tener algunos, pero políticas de Estado al fin, esto es; EDUCACIÓN primero, CULTURA DEL TRABAJO y fijación de valores, MINERIA, ENERGIA, etc…. etc….

La política sanjuanina con Orrego del otro lado está en la transición generacional, y esto hay que aprovecharlo. Las otras instituciones deben mirarse hacia adentro. Sindicatos importantes han tenido la aparición de nuevos dirigentes, Cardozo en camioneros, Iván Malla en los mineros por nombrar algunos de importantes sindicatos; deben capacitarse primero para sentarse en la mesa de las decisiones estratégicas. Basta de miradas cortoplacistas.

Con todo esto, si Sergio Uñac es capaz de monitorear en primera persona advirtiendo que el efecto logrado hasta ahora no es el que seguramente pretende, produce los cambios adjetivos y reacomoda piezas y objetivos; habrá entonces elegido el camino para ser un Estadista y no un Gobernador.

Como lo dije; de él depende.