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Itziar Ituño, de la Casa de Papel, sobre trabajar en Argentina: "Me hace mucha ilusión"
La actriz española llega a las salas locales con un film rodado en Pompeya bajo la dirección de Mariano Hueter.
POR REDACCIÓN
Este 26 de marzo se estrena en los cines argentinos Pensamiento Lateral, la ópera prima de Mariano Hueter que cuenta con el protagonismo de Itziar Ituño junto a un elenco integrado por Alberto Ammann, César Bordón, Mauricio Paniagua y Mariano Torre.
El thriller psicológico, que tuvo su paso por la competencia del Festival de Moscú, sitúa a la actriz española en el papel de Julia Espósito, una psicóloga que termina cautiva en una fábrica abandonada en el barrio de Pompeya.
Sobre este desafío, Ituño confesó: “A mí me hizo una ilusión que no te puedes imaginar, recibir una propuesta para trabajar en Argentina, con un papel así, protagónico, de una psicóloga a la que le pasa toda esta cosa terrible. Imagínate, una aventura que dije yo esto no me lo pierdo”.
Respecto a su vínculo con el director, la actriz señaló que “no conocía tanto a Mariano, lo conocí al llegar, hicimos previo algún zoom, y después en los ensayos y me sentí súper cómoda, súper a gusto con él. Es un tipo que te da mucha confianza, y no te genera un stress. Fue llegar y decir: que bien, no me he equivocado al escoger el proyecto, porque fluyó todo muy bien”.
Para interpretar a Julia, Itziar utilizó su propia formación: “Julia es una psicóloga y no está tan lejos de mí porque yo he estudiado sociología un montón de años, y he tenido alguna que otra asignatura de psicología y en ese terreno un poquito me puedo manejar. Lo mismo con dar clases en la universidad, ya que al ser actriz he dado alguna que otra conferencia entonces me resultaba sencillo verme en ese lugar. Pero luego, estar secuestrada en una fábrica, atada, sufriendo golpes, frío, hambre, ganas de ir al baño sin poder, con la frustración de estar inmovilizada y todo lo que conlleva un secuestro, todo eso si que suponía para mí el gran reto como actriz y fue lo más complejo de armar”.
A pesar de la intensidad del guion, el clima de trabajo fue ameno: “Me quedó la sensación de lo mucho que nos reímos, porque entre más potente, dramática y cruda era la escena, cuando cortábamos más nos reíamos. Porque además con esos compañeros de elenco que me tocaron, la descompresión era muy graciosa. Todo era chistes, risas. Tengo un muy buen recuerdo la verdad”.
Además, destacó la atención del equipo técnico: “Y también tengo el buen recuerdo de lo bien que me trató todo el equipo, porque cuando filmamos hacía muchísimo frío en aquella fábrica y tras las escenas que por ahí estaba o mojada o descalza el equipo tenía preparadas para mí unas pantuflas y batas y una especie de balde para poder lavarme al final del día de rodaje con agua calentita y me sacaba el maquillaje y quedaba como nueva y me iba a tomar una cervecita antes de irme para la casa. Todo genial”.
Su paso por el país no fue puramente laboral: “Yo vine una semana para preparar el pre-rodaje y después ya vine a filmar que fue un mes o un poquito más y tras terminar me quede unos días más y recuerdo que viajamos a Iguazú. Porque yo solamente conocía Bs As, un fin de semana fui a recorrer Tigre, Rosario, y un poquito Palermo, San Telmo, pero muy poquito, pero sobre todo Pompeya y la fábrica donde filmamos. Pero lo que más he conocido es el paisaje humano y la gente con la que he compartido el día a día. Eso ha sido de lo más bonito y bueno las Cataratas del Iguazú que impresionantes". Durante su estancia, también participó en el acto del Día de la Memoria en Plaza de Mayo.
Sobre el ejercicio de verse en pantalla, la artista reflexionó: “Hay que verse, aunque no te guste y aunque empiezas tu misma a autodirigirte, y dices ¡uy acá debería haber hecho esto o tal! Pero lo cierto es que aprendes mucho mirándote, y aprendes a limpiar cosas de las que no eres consciente que son tus propios gestos que no van con el personaje que estás interpretando. Y eso se aprende un poco viéndote. Aunque hay algunos directores a los que no les gusta que te veas mucho durante el rodaje, y bueno ahí toca confiar en su criterio. Al final te acostumbras un poco a que esa persona que sale en esa pantalla, eres tu, porque muchas veces no te lo crees y dices: `No, esos no son mis gestos, esa no es mi voz. Y si, es parte de nuestro trabajo".
Ituño, fanática de películas como “Thelma & Louise”, “Tomates Verdes Fritos”, “Memorias de África” y la argentina “Relatos Salvajes”, de la cual comentó que “me pareció una salvajada que me moría de risa y de horror. Es una maravilla de película", aseguró: "Soy muy fan de las series o películas clase B, hechas con muy poco dinero, las películas de culto que se le dicen. Soy fan de esas películas". Expresó además su deseo de trabajar con figuras como Guillermo del Toro o Juan José Campanella: "No sé, con Guillermo del Toro no me molestaría, o con Juan José Campanella, Luna de Avellaneda me cautivó por completo. También me gustaría poder trabajar con amigos o con compañeros que ya trabajé".
Más allá de la actuación, lidera la banda Ingot: “Si, Ingot que significa en euskera “Lo Haré”. Porque ellos tenían una banda previa que se llamaba Egin behar dut que significa “Lo tengo que hacer” y a mi no me gustaba esa imposición así que lo renombramos y nos lanzamos ahí a la aventura. Yo previamente había estado con un grupo de música folk y de pronto el rock me gusta y me ofrecieron cantar, así que fue otra aventura más”, recordó, añadiendo que "el sueño de los 16 años de tener tu banda y de pronto pasados los 40 años va y te sucede". Itziar subrayó: "La única condición que puse, al ser la única mujer del grupo, es que las letras y los mensajes de la banda los escribía yo. Si los cantó yo. Yo los escribo".
Finalmente, analizó el impacto de La Casa de Papel: “Fue tan alucinante todo lo que pasó con la serie, que creo que tardamos en asimilar todo lo que realmente estaba pasando. La gran mayoría fueron cosas buenas, la repercusión y encontrarte de pronto en boca de todos, que todo el mundo te conozca y uno tiene que aprender a encajar, que no es fácil, pero esa exposición a lo público es un poco incómoda. Te arrebata muchas cosas de tu privacidad, pero te abre muchas puertas y sobre todo el cariño de la gente que de pronto se acerca a decirte cosas lindas, y eso es una cosa grande". Concluyó afirmando que "es un aprendizaje muy fuerte en la vida y para mi ha sido un regalo”.
Sobre la temática del film, admitió: “Yo suelo ser a nivel mental, un tanto dispersa, despistada. Empiezo una cosa, no la termino, arranco otra, un poco así. Pero en el trabajo me concentro de lleno, pero si que descubrí que no soy del todo mala en esto del pensamiento lateral, con esos ejercicios que hay online donde te plantean situaciones y tienes que usar esta manera de resolver las cosas, se me dan bastante bien. Así que Julia y el proceso del rodaje me dejaron esa enseñanza".