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La desgarradora confesión de Sofi Martínez sobre lo que sufrió con Leuco
La periodista reveló el motivo del final con Diego Leuco, el pacto de convivencia y el mail que selló la ruptura.
POR REDACCIÓN
Sofi Martínez decidió abrir su corazón y contar detalles muy profundos sobre lo que fue su relación con Diego Leuco, un vínculo que ella define como un "gran amor". Todo empezó en los pasillos de Canal 13, cuando ella trabajaba con Guido Kaczka y él en el programa de Mariana Fabbiani.
Lo que nació como una charla entre compañeros se volvió algo serio una noche de sushi y vino en un departamento. Sofi recordó con emoción que "En un momento yo lo miré y dije: 'A mí este pibe me gusta'". El primer beso ocurrió en la barra de un monoambiente en Victoria y, al principio, todo "funcionó de manera muy natural".
Sin embargo, la exposición mediática le generó "full vértigo" al entender que su intimidad sería pública. El problema principal fue el "destiempo" emocional, ya que ella sentía que "estaba para un poco más" y él no. Esa diferencia la llevó a tomar la decisión de alejarse para protegerse. La periodista confesó que "A mí se me partió el corazón cuando yo se lo dije".
En ese momento de dolor, buscó consuelo en una idea clara: "Me invadía la sensación de estoy mal pero estoy mejor que ayer, porque ayer estaba metida en el pantano de estar con alguien que no me quiere lo suficiente o como yo".
Después de un año y medio de separación, unas camisetas de la NBA fueron la excusa para un reencuentro que parecía de película. Al verlo, ella sintió que "Me está mirando con unos ojos que no eran los ojos de te quiero ver la camiseta y nada más".
Antes de intentarlo otra vez, ella le advirtió que "Yo vengo combo", aclarando que sus afectos familiares, sus amigos y sus domingos eran innegociables. Él aceptó el reto diciendo "Sí, yo quiero todo el combo". Así compartieron una convivencia de 10 meses que ella atesora como una "relinda experiencia".
A pesar del cariño, tras dos años de idas y vueltas, entendieron que el ciclo terminaba para no lastimar lo construido. La ruptura definitiva se dio a través de un intercambio de correos electrónicos para lograr la profundidad que el chat no permitía.
Según explicó, "Los dos llegamos a esa conclusión en el mail de que estábamos listos para decir: 'Che, este fue un gran amor que tuvimos durante una etapa de nuestra vida superfuerte'". Decidieron guardar todo en "una caja de los buenos recuerdos". Aunque hoy extraña su visión profesional y sus consejos, Martínez fue contundente sobre el vínculo actual: "No estamos listos para ser amigos".