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Vapers sin sabores y con controles más duros sacuden el mercado en San Juan
La eliminación de sabores y el registro obligatorio generan incertidumbre y cambios en el consumo local.
La nueva regulación nacional sobre vapeadores comenzó a sentirse en San Juan tras la publicación de la resolución 549/2026, que elimina los sabores y exige registro obligatorio para su venta. En ese contexto, Kevin Vera, conocedor del mercado, analizó el impacto en el consumo y la comercialización local, donde el crecimiento de los últimos años ahora enfrenta un escenario de mayor control.
El nuevo esquema genera incertidumbre entre comerciantes y consumidores, principalmente por la eliminación de los sabores y la exigencia de registro. Según le dijo Vera a DIARIO HUARPE, “muchos locales no van a poder registrarse, sobre todo si no cumplen con los requisitos”, lo que podría reducir la oferta disponible. Además, advirtió que la medida afecta directamente al producto más consumido: “los descartables no vienen con sabor a tabaco, sino frutales, que son los más usados”. En ese escenario, se espera una reconfiguración del mercado, con menor disponibilidad y posibles cambios en los hábitos de compra.
En la provincia, el uso de vapeadores mostró un incremento sostenido, especialmente en los últimos dos años. Ante esto, Vera explicó que “en los últimos dos años el consumo creció muchísimo más y se volvió una moda”, desplazando en parte al cigarrillo tradicional. El cambio se dio también en el tipo de productos, con predominio de dispositivos descartables por sobre los recargables.
El mercado, que hasta hace poco operaba con escasa regulación, se expandió rápidamente en distintos puntos de venta. “Hoy en día es mucho el consumo y cada vez más personas lo incorporan”, explicó, marcando una tendencia que se replica en distintos grupos sociales.
Precios y preferencias del mercado
Los vapeadores presentan una amplia variedad de presentaciones. En San Juan, los dispositivos descartables —los más elegidos— oscilan entre $5.000 y $50.000, dependiendo de la cantidad de pitadas. “La mayoría consume descartables porque son más prácticos y accesibles”, señaló Vera.
Además, el factor económico influye en la elección. “Siempre rinde más un vaper que un cigarrillo, porque no se consume de una sola vez”, indicó, comparando ambos hábitos desde el costo diario.
El impacto de eliminar los sabores
Uno de los puntos más relevantes de la nueva normativa es la prohibición de los sabores, una característica central del producto. Vera sostuvo que “la gracia del vaper es el sabor” y advirtió que la medida podría afectar directamente el consumo.
“Si se eliminan los sabores, puede cambiar la experiencia del usuario y su continuidad en el consumo”, explicó, al tiempo que remarcó que muchos usuarios optan por alternativas frutales para alejarse del cigarrillo tradicional.
Consumo y percepción de riesgo
En cuanto a la percepción del daño, Vera planteó que, aunque no es inocuo, el vapeo se considera menos perjudicial que el cigarrillo. “Hace daño, pero a menor escala, aunque lo mejor es no consumir nada”, afirmó.
Actualmente, estimó que alrededor del 50% de los fumadores utiliza vapeadores, una cifra que continúa en aumento. “El consumo ya está instalado hace tiempo, más allá de las regulaciones”, concluyó.
La nueva normativa abre una etapa de transición en el mercado sanjuanino, con cambios que podrían redefinir tanto la oferta como los hábitos de consumo en los próximos meses.