Miércoles 20 de Mayo
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Yo Cocino > Paso a paso

Receta de moussaka el pastel griego de berenjenas para el frío

Descubrí cómo cocinar este clásico plato de Grecia que rinde seis porciones y conquista por su aroma y gratinado.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora
La preparación requiere una cocción lenta para resaltar sus sabores.

La cocina mediterránea ofrece platos irresistibles que combinan vegetales frescos con cocciones lentas que perfuman todo el hogar. La moussaka es un ejemplo perfecto de esta tradición, presentándose como un pastel salado contundente que se asemeja a una lasaña sin pasta.

Este plato tiene raíces antiguas con influencias de los Balcanes y Medio Oriente, aunque su versión moderna con bechamel fue popularizada en la década de 1920 por el chef Nikolaos Tselementes. Su nombre proviene del árabe y se traduce como jugoso, una descripción que le hace justicia a su textura final.

Para realizar esta receta en casa se necesita un tiempo total de una hora 30 minutos. El aporte nutricional por cada una de las seis porciones oscila entre 430 y 520 calorías. El proceso comienza preparando dos berenjenas grandes, las cuales deben cortarse en rodajas y dejarse reposar con sal unos minutos para que pierdan líquido. Luego de secarlas, se deben dorar en una sartén o plancha con un poco de aceite de oliva. Este paso es fundamental para lograr la base del pastel.

Mientras tanto, se elabora el relleno rehogando una cebolla y un diente de ajo picados. Una vez tiernos, se incorporan 500 g de carne picada de cordero o vacuna hasta que esté bien dorada.

El sabor se potencia al agregar cinco tomates triturados, una cucharadita de concentrado de tomate y una mezcla aromática de orégano, tomillo y canela. Esta última especia es la que otorga el toque oriental tan característico. La salsa se debe cocinar a fuego medio hasta que espese y resulte muy aromática.

La salsa blanca se prepara derritiendo 40 g de manteca y agregando 40 g de harina. Luego se suman 500 ml de leche caliente de a poco, mezclando constantemente para evitar grumos, y se condimenta con sal, pimienta y nuez moscada.

En una fuente para horno se arman capas alternadas de berenjena y carne, cubriendo todo con la salsa blanca y una capa final de queso rallado. Se hornea hasta que la superficie esté bien dorada. Para una versión más liviana se puede usar rocío vegetal, y también es posible reemplazar la carne por proteína de soja para que sea una opción más económica.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD