Martes 02 de Junio
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Mundo > Estados Unidos

Se aprobaron las gotas que permiten leer y dejar atrás los anteojos

El nuevo tratamiento promete mejorar la visión de cerca durante hasta 10 horas y podría cambiar la vida de millones.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora
Nueva alternativa para combatir la vista cansada por la edad.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) aprobó una nueva generación de gotas oftálmicas que promete ayudar a millones de personas con presbicia, la condición asociada al envejecimiento que dificulta enfocar objetos cercanos y obliga a usar anteojos para leer.

El producto, comercializado bajo el nombre VIZZ y desarrollado por la compañía LENZ Therapeutics, se convirtió en el primer colirio basado en aceclidina autorizado para mejorar la visión cercana en adultos. La novedad despertó enorme expectativa en el ámbito médico porque ofrece una alternativa simple y no invasiva frente a los tradicionales lentes de lectura.

La presbicia suele aparecer a partir de los 40 años y afecta progresivamente la capacidad natural del ojo para enfocar de cerca. Leer mensajes en el celular, revisar una etiqueta o interpretar un menú de restaurante se convierte, con el paso del tiempo, en una tarea cada vez más complicada. Según datos difundidos durante la aprobación del medicamento, más de 128 millones de estadounidenses conviven con este problema.

El funcionamiento de las gotas se basa en un mecanismo conocido como “efecto estenopeico”. La aceclidina provoca una leve contracción de la pupila, lo que aumenta la profundidad de enfoque y permite ver con mayor nitidez los objetos cercanos sin afectar significativamente la visión lejana. Los ensayos clínicos mostraron que el efecto comienza aproximadamente 30 minutos después de la aplicación y puede extenderse hasta diez horas.

Las investigaciones que respaldaron la autorización incluyeron cientos de participantes y registraron mejoras significativas en la capacidad de lectura. Los especialistas destacan que se trata de una solución temporal y reversible, por lo que no reemplaza definitivamente a los anteojos ni corrige la causa del problema, pero sí brinda una opción práctica para muchas actividades cotidianas.

Entre los efectos adversos más frecuentes se encuentran irritación ocular, visión tenue temporal, enrojecimiento y dolor de cabeza, aunque la mayoría de los casos reportados fueron leves. Con esta aprobación, la FDA suma una nueva herramienta en el tratamiento de la presbicia y abre una etapa que podría transformar la manera en que millones de personas enfrentan el deterioro natural de la visión asociado a la edad.

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