Judiciales > Investigación abierta
Testimonios complican a imputados en la causa “propofest”
La investigación por el robo de propofol del Hospital Italiano y las fiestas clandestinas entre profesionales de la salud sumó nuevos testimonios que comprometen a los imputados Delfina Lanusse y Hernán Boveri.
POR REDACCIÓN
A un mes y medio de que estallara el escándalo por el robo de propofol y las denominadas “propofest”, la causa judicial continúa avanzando con declaraciones y pericias que complican la situación de los médicos imputados Delfina Lanusse y Hernán Boveri. La investigación busca determinar responsabilidades en el consumo y presunta sustracción de sustancias anestésicas del Hospital Italiano.
Gran parte del expediente impulsado por el juez Javier Sánchez Sarmiento se sostiene actualmente sobre los testimonios de excompañeras de trabajo de los acusados. Entre las declaraciones más comprometedoras aparece la de Chantal “Tati” Leclercq, quien aseguró haber encontrado a Lanusse semiconsciente, rodeada de jeringas y ampollas de propofol. Según relató, la médica le confesó que se había drogado junto a Boveri antes de que él viajara a Perú.
Otra anestesióloga aportó un testimonio considerado clave por los investigadores. La profesional describió un deterioro progresivo en el estado físico de Lanusse y afirmó que en febrero de este año la encontró “totalmente drogada” y con una herida en la frente. De acuerdo con esa declaración, la imputada admitió haber consumido propofol y ketamina junto a Boveri.
Mientras la causa suma testimonios, el futuro del expediente podría quedar condicionado por una discusión judicial sobre pruebas tecnológicas. La defensa de Hernán Boveri pidió la nulidad absoluta de las pericias realizadas sobre un celular Samsung S25 y un iPad secuestrados durante los allanamientos.
Los abogados sostienen que las claves de desbloqueo no fueron entregadas de manera voluntaria, como figura en las actas policiales, sino bajo presión de las fuerzas de seguridad. Según el planteo defensivo, el anestesiólogo desconocía que podía negarse a brindar esa información y se vulneró su garantía constitucional de no declarar contra sí mismo.
Si la Cámara Criminal y Correccional hace lugar al planteo, toda la información obtenida de los dispositivos podría quedar invalidada, lo que representaría un fuerte golpe para la acusación. La definición será tratada a comienzos de junio por la Sala V, que deberá resolver además distintas apelaciones presentadas en el expediente.
En paralelo, la Justicia ya cuenta con el contenido extraído del teléfono del fallecido Alejandro Zalazar, mientras que el análisis del celular de Lanusse todavía permanece pendiente por cuestiones de agenda judicial y técnica. La causa continúa bajo la figura de averiguación de delitos vinculados al uso indebido de anestésicos y posibles maniobras ilegales dentro del ámbito sanitario.