Domingo 12 de Abril
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Trump ordenó el bloqueo naval del estrecho de Ormuz tras el fracaso de las negociaciones

El presidente Donald Trump anunció este domingo a través de su red Truth Social que la Marina de Estados Unidos comenzará de inmediato el bloqueo del estrecho de Ormuz.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
Trump ordena una operación de bloqueo naval en el estrecho de Ormuz. FOTO: Gentileza

El conflicto en Medio Oriente ingresó en las últimas horas en una nueva y peligrosa fase. El presidente Donald Trump anunció el domingo el bloqueo naval del estrecho de Ormuz, declarando que la Marina de Estados Unidos interceptará todo barco que haya pagado peaje a Irán y advirtiendo que cualquier iraní que dispare contra buques estadounidenses o civiles "será enviado al infierno". La medida, comunicada a través de una serie de publicaciones en Truth Social, representa una escalada drástica de la tensión en el Golfo Pérsico luego del colapso de las negociaciones de paz en Islamabad.

"La Marina de los Estados Unidos, la mejor del mundo, comenzará de inmediato el proceso de bloquear cualquier barco que intente entrar o salir del estrecho de Ormuz", escribió el mandatario, calificando el cierre iraní de esa vía marítima como una "extorsión mundial" y afirmando que "los líderes de los países, especialmente de Estados Unidos, jamás serán extorsionados". En un segundo mensaje, Trump fue aún más lejos y lanzó una amenaza contundente: "En el momento apropiado, estamos completamente listos y nuestras fuerzas militares terminarán con lo poco que queda de Irán".

El detonante de esta escalada fue el fracaso de las conversaciones de paz celebradas en Islamabad, la capital de Pakistán, donde delegaciones de Estados Unidos e Irán se reunieron durante casi veinte horas en un intento por alcanzar un acuerdo que pusiera fin al conflicto desatado el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel atacaron territorio iraní. Según explicó el propio Trump, el único punto verdaderamente relevante para su administración era el programa nuclear iraní, y en ese aspecto las diferencias resultaron insalvables. "La reunión fue bien, la mayoría de los puntos fueron acordados, pero el único punto que realmente importaba, el NUCLEAR, no lo fue", escribió el presidente, y sentenció: "Hay una sola cosa que importa: Irán no está dispuesto a abandonar sus ambiciones nucleares. Como siempre he dicho, desde el principio y hace muchos años: ¡Irán nunca tendrá un arma nuclear!"

El vicepresidente JD Vance, quien lideró la delegación estadounidense en Pakistán junto al enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner, abandonó Islamabad declarando que Washington había presentado su "oferta final y mejor" y que ahora le correspondía a Teherán decidir. Trump, por su parte, elogió al primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif y al jefe militar Asim Munir como "hombres extraordinarios", y agradeció que le reconocieran haber salvado entre treinta y cincuenta millones de vidas al evitar una guerra con India. Sin embargo, la cordialidad con los anfitriones no alcanzó para disimular el fracaso del diálogo. La delegación iraní, encabezada por el presidente del Parlamento Mohammad-Bagher Ghalibaf, el canciller Abbas Araghchi y Ali Bagheri, también se retiró sin acuerdo. Ghalibaf afirmó que su equipo presentó "iniciativas constructivas" pero que la contraparte estadounidense "no pudo ganarse la confianza" de los negociadores iraníes.

Ormuz, el punto de no retorno

El estrecho de Ormuz se ha convertido en el principal punto de fricción entre ambas potencias desde el inicio del conflicto. Antes de su cierre efectivo por parte de Irán, por esa vía marítima transitaba aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial, lo que le otorga una relevancia estratégica inigualable. Trump acusó a Irán de haber prometido abrir el estrecho y de haber incumplido deliberadamente ese compromiso. "Dijeron que pusieron minas en el agua, aunque su Marina y la mayoría de sus 'lanzadores de minas' han sido completamente destruidos", escribió el presidente, y añadió con un tono que interpela directamente a los armadores internacionales: "Puede que lo hayan hecho, pero ¿qué dueño de barco querría correr ese riesgo?".

La idea de un bloqueo naval no surgió de manera improvisada. Horas antes de los anuncios presidenciales, Trump había compartido en sus redes sociales un artículo que sugería que la Marina estadounidense podría replicar la estrategia que aplicó contra Venezuela antes de la caída de Nicolás Maduro. Según esa publicación, el portaaviones USS Gerald Ford, que lideró aquel bloqueo, se encuentra actualmente en el Golfo Pérsico junto al USS Abraham Lincoln y otros activos navales de envergadura, lo que ubicaría a Estados Unidos en condiciones operativas plenas para ejecutar esta nueva estrategia. El sábado, en pleno desarrollo de las negociaciones en Islamabad, Trump ya había anunciado el inicio del "proceso de desbloqueo" del estrecho mediante el desminado de sus aguas. Los Guardianes de la Revolución iraní respondieron entonces amenazando con tratar "severamente" a cualquier buque militar que transitara por allí sin autorización.

Una tregua temporal de dos semanas había sido acordada a principios de abril para dar lugar a las conversaciones de paz, cuyo fracaso abre ahora una nueva y peligrosa etapa en el enfrentamiento. El conflicto, que se desencadenó el 28 de febrero con el ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra objetivos en Irán, ya había provocado una fuerte represalia de Teherán que sacudió la región y la economía mundial.

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