AHORA

30 C°

Lunes

23 C° / 34 C°

Martes

23 C° / 36 C°

Mundo > Una historia de resiliencia y esperanza

Un trasplante revolucionario le cambio la vida a una joven

Katie Stubblefield tenía 18 años cuando cometía el acto impulsivo de intentar suicidarse con una escopeta de caza. El disparo le destrozó su visión y gran parte de su rostro.

POR REDACCIÓN

13 de enero de 2020

La historia de Katie Stubblefield comienza con dos tragedias. La primera la vivió ella misma, cuando con apenas 18 años, cometía el acto impulsivo de intentar suicidarse con una escopeta de caza. El disparo le destrozó la nariz, la boca, la mandíbula, la cara, parte de la frente y casi toda la visión.

Tres años antes, Adrea Schneider, de 31 años, moría por sobredosis. En el año 2017, ambas se "encontraban". Es que Kate recibía la cara de Adrea y de esta manera, se convertía en la receptora más joven de Estados Unidos y en la persona número 40 de la lista "oficial" de receptores de trasplante de cara del mundo

En el año 2017 la joven se sometió a una intervención que le cambiaría la vida por completo. "Sentía que la gente me miraba y pensaba que tenía cara de cíclope o de monstruo", expresó Katie

Durante cientos de horas, la periodista Joanna Connors, autora del reportaje realizado por National Geographic (NG), junto a las fotógrafas Maggie Steber y Lynn Johnson acompañaron a Katie desde que llegó al Cleveland Clinc hasta las operaciones y el difícil proceso de recuperación. En total pasaron más de dos años junto a Katie, documentando el proceso del trasplante.

El rostro que se le implantó a Katie fue el de Adrea Schneider, que murió por sobredosis de cocaína a los 31 años. El trasplante se hizo gracias a la abuela de la fallecida, Sandra Bennington, que accedió a la donación facial. " Andrea quería que alguien recibiese sus órganos. ¿Por qué no también la cara? Así que esa fue mi respuesta. Y doy gracias por ello", expresó la abuela de Schneider.

Katie se sometió a 31 horas de intervención y conforme los médicos avanzaban, decidieron optar por un trasplante integral en vez de uno parcial, como estaba previsto. "Se dieron cuenta de que si optaban por el trasplante integral el resultado sería más estético porque la cara de la donante era más grande y de un tono más oscuro", dijeron desde NG.

El documental fue realizado por la cadena de TV National Geographic para mostrar los avances de la ciencia y también para acercar el testimonio de los receptores como Katie. "La nueva cara de Katie" trata sobre la esperanza y la resiliencia, sobre la identidad, sobre el poder del amor y la devoción de una familia por su hija, y sobre un milagro médico que le concede a Katie una segunda oportunidad en la vida”- comentó  Susan Goldberg, directora editorial de National Geographic Partners y directora de National Geographic Magazine.

 

Para reportar errores debe estar registrado.

Para Agregar información debe estar registrado.

¿Querés recibir notificaciones de alertas?